Avanza castigo a Ganancias
Sigue improvisando el gobierno y no ayuda a caer suave al abismo. El impuesto extra a persona que ganó un millón o empresas de 5 millones de ganancia es torpeza por la ya alta carga impositiva. A Repsol-YPF le significará, si se sanciona, pagar $ 278 millones adicionales y desistiría de ofertar compra de $ 300 millones de los bonos provinciales o el LECOP. Se cree que tan descabellada idea surgió de Raúl Alfonsín y fue aprobada por Cavallo como proyecto para Diputados. Ayer ya tuvo el dictamen de la comisión. Se acentúa descreimiento en el actual ministro Domingo Cavallo y critican su afán de continuidad bajo el paraguas de Raúl Alfonsín.
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• Discusión
Atrás habían quedado las cuatro horas de discusión en Presupuesto y Hacienda, donde el radical Raúl Baglini intentó manejar la situación entre las críticas y la incredulidad de los peronistas y las caras extrañas de algunos radicales que graficaron la situación diciendo: «No podemos creer que hayamos dejado a Cavallo a la izquierda de Luis Zamora». El mismo argumento sostuvo después el peronista Jorge Matzkin: «Zamora va a estar perdido en esta Cámara», dijo.
En esas horas, Farré había hecho una comparación con la presión de Ganancias en otros países, demostrando que no era tanta en la Argentina como parecía, y quizá lo más curioso del día fue la presentación que hizo Baglini del funcionario: «Aquí está Farré, que no viene a participar del homicidio, sino a actuar de testigo», dijo en medio de las risas generales. «En Francia las personas físicas tributan hasta 53,25%; en Alemania, 48,5%; en los EE.UU., 39,6%; en Chile, 45%; en Holanda, 52%; y en Brasil, 25%», dijo Farré. No parecían los argumentos de alguien que estuviera en contra de subir Ganancias.
Cuando le preguntaron por el impacto del proyecto, Farré explicó: «De acuerdo con las declaraciones juradas de 2000, habría unas 250 personas alcanzadas que tendrían que pagar en total unos $ 56 millones adicionales. En cuanto a empresas, estarán alcanzadas 280 con una recaudación adicional de $ 1.000 millones», dijo.
La peronista Ana María Mosso fue una de las primeras que le salió al cruce: «El gobierno ya logró que no vengan más inversiones a la Argentina. Ahora con esto va a conseguir que se vayan las pocas inversiones que quedan».
«A estos mismos tipos que ahora van a gravar les permitieron hace 10 días blanquear capitales, les dieron una moratoria y les permitieron capitalizar la deuda que tienen con la AFIP. Este impuesto no lo van a pagar», gritó el santafesino Oscar Lamberto. Lo cierto es que el PJ, de todas formas, recién hoy va a definir qué postura tomará en su reunión de bloque.
Basados en una intervención de Cristina Kirchner, que apoyó, pero pidiendo que el producido del impuesto se destinara a garantizar el pago del piso de coparticipación a las provincias, los peronistas tienen la teoría de que finalmente el gobierno les ofrecerá a las provincias la recaudación de este impuesto -si llega a aprobarse- a cambio de firmar el pacto con la Nación y no avanzar en la idea de quedarse con la presidencia provisional del Senado.



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