14 de noviembre 2001 - 00:00

Avanza castigo a Ganancias

Sigue improvisando el gobierno y no ayuda a caer suave al abismo. El impuesto extra a persona que ganó un millón o empresas de 5 millones de ganancia es torpeza por la ya alta carga impositiva. A Repsol-YPF le significará, si se sanciona, pagar $ 278 millones adicionales y desistiría de ofertar compra de $ 300 millones de los bonos provinciales o el LECOP. Se cree que tan descabellada idea surgió de Raúl Alfonsín y fue aprobada por Cavallo como proyecto para Diputados. Ayer ya tuvo el dictamen de la comisión. Se acentúa descreimiento en el actual ministro Domingo Cavallo y critican su afán de continuidad bajo el paraguas de Raúl Alfonsín.

La comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados avanzó ayer en el dictamen para crear un impuesto de emergencia a las ganancias que se aplicará sobre las personas con ingresos superiores a $ 1 millón y sobre las empresas con ganancias mayores a $ 5 millones. Después de un largo debate en la comisión, donde quedó claro -a pesar de que el oficialismo no lo reconoce- que la medida en realidad fue pedida por Domingo Cavallo, el dictamen estará a disposición para firmarse hasta hoy a las 20, plazo que el PJ tiene para decidir si firma en disidencia o apoya el proyecto.

José María Farré concurrió a la reunión de comisión para asesorar a los diputados sobre las alternativas técnicas del proyecto. El subsecretario de Ingresos Públicos terminó explicando de tal forma la medida que no quedaron dudas de que Economía no estaba en contra.

Mientras los radicales la apoyaban, algún frepasista, como José Vittar, la criticaba en partes, algunos peronistas se oponían y otros, como Cristina Kirchner, la avalaban. Horacio Pernasetti y Darío Alesandro ofrecieron como prenda de paz eliminar del proyecto el Título 2, donde se prorrogaba hasta 2031 el impuesto al cheque. El PJ había denunciado que la iniciativa de los 10 puntos extra para las ganancias altas «era el anzuelo» para sancionar la prórroga en el tributo a las transacciones financieras. Cuando Pernasetti ofreció eliminarlo, casi ninguno de los presentes entendió lo que pasaba.

Es que junto con al confirmación de que Economía estaba detrás de la idea, se supo que las empresas afectadas por el impuesto por crearse habían comunicado que retiraban la oferta de comprarles a las provincias los LECOP que la Nación les girará en pago de la deuda atrasada por incumplimiento del piso de $ 1.364 millones de coparticipación. Para los gobernadores era una de las peores noticias que podían recibir. Es claro que, por ejemplo, en el caso de Repsol-YPF la nueva sobretasa de Ganancias significaría un pago de $ 280 millones extra, por lo que no destinarían esos fondos a financiar los LECOP.

Más mareados quedaron los radicales cuando a las 20 horas Chrystian Colombo llegó al bloque radical y directamente les hizo saber que ve con malos ojos la idea de aplicar una tasa extra de Ganancias. En ese momento, los diputados reunidos estallaron: «No puede ser que Economía nos pida que lo saquemos y después ustedes nos dicen que vayamos para atrás».

De ese encuentro quedó claro que algunos diputados, como Víctor Fayad, Marcelo Stubrin o Beatriz Nofal, estaban en contra de la idea, pero que el Congreso a esta altura de los hechos no podía cometer el papelón de echarse atrás, aunque el gabinete estuviera dividido.

•Discusión

Atrás habían quedado las cuatro horas de discusión en Presupuesto y Hacienda, donde el radical Raúl Baglini intentó manejar la situación entre las críticas y la incredulidad de los peronistas y las caras extrañas de algunos radicales que graficaron la situación diciendo: «No podemos creer que hayamos dejado a Cavallo a la izquierda de Luis Zamora». El mismo argumento sostuvo después el peronista Jorge Matzkin: «Zamora va a estar perdido en esta Cámara», dijo.

En esas horas, Farré había hecho una comparación con la presión de Ganancias en otros países, demostrando que no era tanta en la Argentina como parecía, y quizá lo más curioso del día fue la presentación que hizo Baglini del funcionario: «Aquí está Farré, que no viene a participar del homicidio, sino a actuar de testigo», dijo en medio de las risas generales. «En Francia las personas físicas tributan hasta 53,25%; en Alemania, 48,5%; en los EE.UU., 39,6%; en Chile, 45%; en Holanda, 52%; y en Brasil, 25%», dijo Farré. No parecían los argumentos de alguien que estuviera en contra de subir Ganancias.

Cuando le preguntaron por el impacto del proyecto, Farré explicó: «De acuerdo con las declaraciones juradas de 2000, habría unas 250 personas alcanzadas que tendrían que pagar en total unos $ 56 millones adicionales. En cuanto a empresas, estarán alcanzadas 280 con una recaudación adicional de $ 1.000 millones», dijo.

La peronista Ana María Mosso fue una de las primeras que le salió al cruce: «El gobierno ya logró que no vengan más inversiones a la Argentina. Ahora con esto va a conseguir que se vayan las pocas inversiones que quedan».

«A estos mismos tipos que ahora van a gravar les permitieron hace 10 días blanquear capitales, les dieron una moratoria y les permitieron capitalizar la deuda que tienen con la AFIP. Este impuesto no lo van a pagar», gritó el santafesino Oscar Lamberto. Lo cierto es que el PJ, de todas formas, recién hoy va a definir qué postura tomará en su reunión de bloque.

Basados en una intervención de Cristina Kirchner, que apoyó, pero pidiendo que el producido del impuesto se destinara a garantizar el pago del piso de coparticipación a las provincias, los peronistas tienen la teoría de que finalmente el gobierno les ofrecerá a las provincias la recaudación de este impuesto -si llega a aprobarse- a cambio de firmar el pacto con la Nación y no avanzar en la idea de quedarse con la presidencia provisional del Senado.

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