17 de noviembre 2017 - 15:22

Avanza fondo de $ 1.000 millones para financiar proyectos de emprendedores

Mariano Mayer, secretario PyME del Ministerio de Producción.
Mariano Mayer, secretario PyME del Ministerio de Producción.
A fin de mes, en el Foro Argentino de Inversiones, se conocerán a los ganadores del plan oficial de capital emprendedor que se propone crear y fortalecer aceleradoras y gestores de fondos para lanzar, acompañar y financiar emprendimientos.

El objetivo del Fondo Fiduciario para el Desarrollo de Capital Emprendedor (FONDCE), creado a través de la Ley de Emprendedores, es fomentar instrumentos de asistencia financiera y co-inversión público-privada para favorecer y potenciar el desarrollo del capital emprendedor en todos sus estadios: Fondo Semilla, Fondo Aceleración y Fondo Expansión.

"El Estado pone dinero inteligente para generar inversión privada y empleo con alto valor agregado. El proyecto está inspirado en el que Israel implementó en 1993: invirtió u$s 500 millones y generó u$s 4.000 millones. Desde entonces, es el país que más invierte en investigación y desarrollo, la mayoría capital privado. Es también una forma de democratizar el acceso al financiamiento", destaca el secretario PyME del Ministerio de Producción, Mariano Mayer.

"Una pata fundamental del emprendedorismo es el financiamiento y claramente estamos mal. Queremos hacer un aporte desde el Estado, financiando emprendedores de manera directa en sus etapas iniciales o acompañado la inversión privada cuando ya dieron sus primeros pasos", explica.

Así, en asociación con Arcap (Asociación Argentina de Capital Privado y Emprendedor), se lanzaron tres instancias para acompañar los tres momentos del desarrollo de un proyecto. El Fondo contará con $1.000 millones.

SEMILLA

Consta de un "préstamo de honor" de hasta $ 250 mil a tasa cero, con un año de plazo de gracia y cinco para su devolución. "Si al proyecto le va mal no lo tiene que devolver, si le va bien sí", explica Mayer. Los proyectos beneficiados son escogidos a través de redes de incubadoras. Luego de esta primera selección, una terna de evaluadores califica a cada uno de ellos de acuerdo a sus méritos para recibir la inversión. "Hay 460 incubadoras registradas que ayudan a detectar talentos en todo el país, algo que para nosotros es bastante difícil. Se analiza cómo están conformados los equipos, la capacidad de generar empleo, el impacto que tendrá en su territorio, entre otras cosas", describe Lucas Cornejo, director del Fondo Nacional de Capital Emprendedor.

ACELERACIÓN

Es la etapa para los proyectos que están validando su modelo y necesitan un reimpulso. En ese punto, se establece un sistema de coinversión con las aceleradoras. "Abrimos una convocatoria pública para aceleradoras es, decir, instituciones que tienen un equipo profesional para detectar emprendedores, y captar oportunidades de inversión en esos proyectos", detalla Cornejo.

Al igual que en el paso anterior, se analiza la experiencia con la que cuentan, los equipos, sus planes, su red de inversores y contactos, etc. Las 13 seleccionadas de las 31 que se presentaron, que incluyen a universidades, parques tecnológicos, empresas y centros de investigación nacionales y extranjeros, serán elegidas por un jurado internacional. Uno de los requisitos es que deberán estar radicadas y pagar sus impuestos en el país. También tener comprometidos u$s 150 mil de capital privado, lo que supone una suerte de "validación". "Significa que hubo gente que puso su dinero y confió en la aceleradora", agrega.

Mayer explica que "se parte de la base de que el Estado no es tan bueno eligiendo proyectos como un privado, que conoce el negocio y arriesga su propio dinero. Por eso lo mejor es acompañar las selecciones de privados. Nos tomamos tiempo en elegir con que aceleradora haremos la coinversión".

Las ganadoras recibirán dos beneficios por 4 años. Por un lado, la coinversión estatal al proyecto que elija la aceleradora. La coinversión será durante cuatro años. En el caso de las dedicadas a sectores tradicionales tecnológicos o digitales, la inversión del Estado será en relación 1 a 1 con los privados y hasta u$s 50 mil por proyecto. En las de base científica, por tener otros tiempos, costos y riesgo, el Estado pondrá más dinero, en relación 2 a 1 y con tope de hasta u$s 300.000. La licencia para obtener los fondos estatales deberá renovarse cada año, donde se supervisará que cumplan con los objetivos específicos.

Como segundo beneficio, las aceleradoras recibirán subsidios de hasta un 50% en sus costos operativos, para que puedan desarrollar su estructura profesional, contar con un espacio físico adecuado y demás.

EXPANSIÓN

Para la tercera etapa, se elegirán tres fondos de inversión de entre u$s 500 mil y u$s 2 millones, que recibirán un compromiso de inversión del FONDCE de u$s 12 millones, siempre y cuando presenten compromisos de inversión privada de al menos u$s 18 millones.

"Es la ronda que más necesitamos, porque algunos emprendedores consiguen el capital semilla, logran pasar por un proceso de aceleración y cuando llegan a esta instancia se van a otros países porque no hay capital disponible", advierte Mayer.

Además existirá un incentivo fiscal. Aquellas personas o empresas que inviertan en emprendedores, directamente o a través de un fondo, podrán deducirlo del impuesto a las Ganancias (con un tope del 10% de su base no imponible). Según Arcap, "muchos clientes ya nos consultaron para invertir en emprendimientos".

Por último, los fondos podrán comprar la participación pública en el proyecto, al costo y con un bajo interés, en el año posterior al período de inversión (sexto año). "Para ellos será barato y nosotros recuperamos el capital para reinvertir en el programa. Es un win win", señala Cornejo.

"La estrategia es generar capacidades para agregar valor a cada proyecto, buscar nuevos financiamiento y fomentar que haya más aceleradoras y fondos", reitera Mayer.

El gran espejo es lo que pasó en Israel con la aplicación social de tránsito Waze. "Fue un proyecto de una incubadora tecnológica que luego fue comprada por Google en u$s 1.300 millones. Al ser adquirida por una empresa grande, no solo se generó más empleo: Google tuvo que devolver multiplicada por tres la inversión que había hecho el Estado", concluye. 

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