15 de diciembre 2004 - 00:00

Bajarían IVA para pagos en efectivo

El gobierno anunciaría una rebaja general de IVA de cinco puntos para todas las compras que se realicen en efectivo. La medida buscaría beneficiar solamente a consumidores finales y aumentar los controles a comercios que venden sin factura.

El mecanismo mediante el cual se aplicaría la rebaja generalizada sería a través de una tarjeta magnética que computaría el equivalente del crédito fiscal de cada compra. Habría dos formas de utilizar este crédito, una sería que los consumidores que carguen sus tarjetas puedan luego descontar de futuras compras el dinero acumulado. La otra alternativa sería una reducción directa del IVA en el momento de compra. Con esta última posibilidad, los comerciantes que hayan concedido el descuento luego tendrían una menor carga del impuesto para debitar y así un menor saldo a pagar en concepto de IVA.

Para instrumentar la medida, la AFIP otorgaría en forma gratuita un total 10 millones de tarjetas, que podría portar cualquier consumidor independientemente de si es contribuyente o no. Estas tarjetas también podrían ser utilizadas por los menores de edad y no habría un límite de compra mínima.

La única dificultad que tendría la implementación del beneficio impositivo sería que sólo podrían brindarlo aquellos comercios que cuenten con el equipamiento para pagos con tarjetas de crédito y débito. No obstante, se espera que la medida genere en los consumidores un fuerte incentivo a comprar sólo en aquellos negocios que cuenten con la tecnología para ofrecer el descuento de IVA.

• Doble objetivo

Así, la medida cumpliría con un doble objetivo, en primer lugar hacer llegar la rebaja de un impuesto que es trasladado a lo largo de toda la cadena productiva al consumidor final, y en segundo lugar reducir las ventas sin factura, ya que todo quedaría registrado en la base de datos de la AFIP. El ente recaudador tendría entonces otro mecanismo para controlar la evasión, ya que podría comparar las declaraciones juradas de ingresos de los comercios, con el total contabilizado en las tarjetas magnéticas.

De esta forma, la normativa reemplazaría la idea original de efectuar una rebaja generalizada de IVA que había sido fuertemente criticada por la dificultad que poseía para ser trasladada a precios finales y por el alto costo fiscal que implicaba. De esta forma, no sólo existiría un traslado hasta los últimos eslabones de las cadenas de producción, sino que, además, no implicaría costo alguno para la AFIP, ya que
la devolución de IVA sería más que compensada con el aumento de las ventas registradas. La medida se sumaría a las ya vigentes devoluciones de 3 puntos de IVA para compras con tarjetas de crédito y de 5 puntos para tarjetas de débito, que pemanecerían vigentes.

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