BCE necesitará un año para hacerse cargo de supervisión de bancos de UE
-
Quiebre en la OPEP: qué escenario se abre para el petróleo tras la salida de Emiratos Árabes Unidos
-
Cómo aprovechar las ofertas y no perder dólares: qué es lo que conviene comprar en el exterior
Además, aseguró que la necesaria separación entre la política monetaria y la de supervisión no tiene por qué ser un problema.
El banquero italiano recordó que hay bancos centrales que han asumido esas tareas en varios países y confió en que se pueda acordar un modelo satisfactorio a escala comunitaria.
Según el plan de la CE, la nueva supervisión entrará en vigor por fases desde el 1 de enero de 2013: en una primera etapa controlará los bancos que hayan recibido o pedido ayudas públicas, mientras que a partir del 1 de julio lo serán los que pueden ocasionar una situación de riesgo sistémico y, comenzando el uno de enero de 2014, las 6.000 entidades de la zona del euro.
Economía de Eurozona
El ministro de Economía advirtió que la actividad económica en la Eurozona será "débil" en el futuro próximo y que la recuperación será "muy gradual". Además dijo que hay "riesgos" de que esas perspectivas empeoren aún más debido a las "tensiones en varios mercados financieros de la Eurozona".
Las declaraciones se dieron esta madrugada luego de que el FMI pronosticó que la Eurozona volverá a crecer en 2013, pero sólo un 0,2 %, tras la contracción del 0,4% prevista para este año, al tiempo que anunció una rebaja en las perspectivas de crecimiento de una décima para 2012 y de 0,5% para 2013.
"No creo que haya una gran diferencia entre el análisis del FMI y el nuestro", aseguró Draghi, quien auguró datos negativos para el tercer trimestre del año. "Algunas cosas han mejorado en los últimos dos o tres meses, pero creo que el camino por delante es aún largo y empinado", señaló.
Preguntado por si su mensaje no es más benigno que el del FMI, Draghi dijo no querer aparecer como "excesivamente optimista" en lo relativo al crecimiento.
Pese a ello, aseguró que la Eurozona está asentando bases de estabilidad para el futuro y que pese a lo "dolorosas" que pueden ser esas reformas, se trata de medidas necesarias y que permitirán recuperar la senda del crecimiento.
"Soy plenamente consciente de los efectos del proceso de ajuste en los ciudadanos, especialmente los que han perdido su trabajo o están en riesgo", apuntó.
El presidente del BCE se declaró "convencido" que "los países más débiles saldrán reforzados de la crisis".
En este sentido, dijo "esperar" que los Veintisiete "reafirmen su compromiso con la irreversibilidad del euro dando una visión a largo plazo de la unión económica y monetaria" en los próximos Consejos Europeos del 18 y 19 de octubre y del 14 de diciembre.
Según Draghi, lo que más necesita la Eurozona para volver a crecer es superar "la actual fragmentación financiera y bancaria" en el seno del bloque.



Dejá tu comentario