Benetton entra en los accesos a Buenos Aires

Economía

¿Los Benetton se quedan con la Panamericana? La italiana Autostrade SpA, de la familia que encabeza Luciano Benetton, y la española Abertis Infraestructuras SA, principal accionista de Autopistas del Sol (Acceso Norte) y Grupo Concesionario del Oeste (Acceso Oeste), decidieron fusionarse para crear una compañía que estaría en mejores condiciones de competir contra grupos financieros rivales por nuevos proyectos. La operación creará una compañía de unos 25 mil millones de euros (u$s 31.000 millones) de valor de mercado y tendrá activos por unos u$s 45.000 millones, entre autopistas y aeropuertos.

La unión se concretará a través de un intercambio de acciones.

No parece que la mayor motivación de esta posible fusión sean los accesos a la Capital Federal: ambos grupos vienen perdiendo licitaciones a manos de competidores austríacos, australianos, franceses y españoles. Además, la casi segura privatización de múltiples rutas por peaje en Estados Unidos, hoy en manos de los gobiernos estaduales, es una oportunidad única que Abertis y los Benetton no quieren enfrentar sin fortalecerse. En el nuevo esquema, el holding de los Benetton sería el mayor accionista, con 25% de la nueva sociedad que de todos modos manejarán los españoles: es que los principales accionistas de Abertis, La Caixa y la megaconstructora ACS retendrán participaciones de 13% y 14%, respectivamente.

Está claro que esta unión es un matrimonio más que por interés casi por desesperación: sucede que Autostrade, que opera la Autostrada del Sole entre Milán y Nápoles, perdió el año pasado una puja por la francesa Autoroutes Paris-Rhin-Rhone, y también -a manos de un rival austríaco- otra en la República Checa este año. Por su parte, Abertis no conquistó en enero pasado una ruta por peaje que atraviesa el estado de Indiana.

El nuevo directorio se dividiría en partes iguales entre españoles e italianos, pero la sede estará en Barcelona para beneficiarse de las ventajas fiscales del nuevo estatuto de autonomía catalán. El CEO será el actual «uno» de Abertis, Salvador Alemany.

Schemaventotto SpA, un holding de la familia Benetton, tiene el control de Autostrade, y sería el mayor accionista individual de la nueva empresa. Los Benetton fueron asesorados por Merrill Lynch & Co. y UniCredito Italiano SpA., mientras que a Abertis lo hizo Lazard Ltd.

La italiana busca expandirse en países de Europa Oriental, tales como Polonia y Eslovenia, había dicho su CEO Vito Gamberale hace un mes. La empresa podría emitir deuda por unos 6 o 7 mil millones de euros para financiar su expansión, agregó. En tanto, Abertis considera a EE.UU. como el mercado en el que ve «más oportunidades en el mediano y largo plazo», declaró su director financiero José Aljaro el 1 de marzo.

  • Derrota

    Gamberale se asoció con cinco firmas francesas el año pasado para ofertar por 70,2% de la Société des Autoroutes Paris-Rhin-Rhone SA, pero perdió a manos de un consorcio conformado por Eiffage SA, la tercera mayor constructora francesa y la australiana Macquarie Infrastructure Group.

    La privatización de las rutas de EE.UU. por peaje podría incrementarse, según predijeron las consultoras Merrill Lynch & Co. y Fitch Ratings, en virtud de que los gobiernos estaduales buscan fondos que ayuden a reparar sus deterioradas infraestructuras viales pero no a través de mayores impuestos.

    Como ya es tradicional en Italia cada vez que se plantea la posibilidad de que se venda una empresa de capital nacional, la fusión con Abertis ya provocó «inquietud» en ese país. «La operación se parece más a una venta que a una fusión», declaró Enrico Letta, responsable de asuntos económicos del movimiento de La Margarita, una de las formaciones en el poder en Italia tras la victoria de la unión de centroizquierda en las recientes elecciones legislativas. Le respondió Pietro Lunardi, ministro de Transporte saliente: «La operación me parece un buen matrimonio si Autostrade no deja de invertir en Italia».
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