Sevilla y Roma - Francisco González, presidente del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA), dijo ayer que la oferta pública (OPA) lanzada por esa entidad para controlar la italiana Banca Nazionale del Lavoro (BNL) está «abierta a todos los accionistas en las mismas condiciones».
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Por su parte, el empresario inmobiliario Stefano Ricucci, integrante del «contrapacto» que intenta bloquear la adquisición por parte del BBVA, le replicó que ese grupo se reunirá el próximo domingo con Unipol para seguir negociando la posible venta de su cuota de 27,49%, lo que le daría a esa aseguradora la mayoría accionaria del banco, ya que tiene hoy 9,9% de las acciones. Cabe apuntar que al superar 30%, cualquier accionista (según las leyes italianas) está obligado a hacer una OPA por el resto de las acciones, la que competiría con la del BBVA. Ante esta posibilidad, González dijo: «Somos compradores a un precio y vendedores a otro». La OPA del BBVA, que vence el 22 de julio, ofrece una acción propia por cada cinco del banco romano, lo que equivale a un precio aproximado de 2,56 euros por título.
No obstante, sea cual sea el resultado, «hubo un tratamiento igualitario para todo el mundo», dijo González.
• Principio de acuerdo
Por su parte, Ricucci, que tiene 4,99% de la BNL, declaró que «el domingo hay una nueva reunión del contrapacto para continuar tratando la venta a Unipol». El contrapacto, que lidera el constructor Francesco Gaetano Caltagirone, y Unipol ya mantuvieron dos encuentros, el último de ellos, el lunes pasado, para estudiar la operación.
Diversos medios italianos dan por hecho que entre las dos partes existe un principio de acuerdo a un precio que rondaría los 2,70 euros por acción, contra los 2,56 que ofrece BBVA. La entidad nacida en Bilbao tiene hoy 14,75% de la BNL, lo que la convierte en la primera minoría; su alianza con la aseguradora Generali (8,72%) y el empresario Diego della Valle (4,99%) le permite controlar el banco italiano, a pesar de los esfuerzos del «contropatto» de Caltagirone, que tiene como aliado al empresario italoargentino Francisco Macri. Cabe apuntar también que el destino de la filial argentina de la BNL depende en gran medida de quién se quede con el banco, dado que los españoles quieren venderle al Banco Hipotecario SA (operación trabada desde hace un par de meses por el Ministerio de Economía, que reclama para el Estado la gerencia general del banco fusionado, la elaboración del plan de negocios y otros puntos más).
Por su parte, el « contropatto» podría concederle a Macri la operación de la Banca en el país, sin desprenderse de ella.
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