Pekín - Cuando Eric Douilhet abrió las primeras boutiques Paul Smith y Moschino en China en 2002, no esperaba que ganaran dinero en este momento. Tampoco que estuvieran perdiendo tanto.
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«Definitivamente, esperaba que las ventas fueran más elevadas y las pérdidas menores», dice Douilhet, director general de Bluebell (Asia) Ltd., quien también opera las tiendas de ropa Jaeger, y las de los puros Davidoff, en este país.
«La gente es demasiado optimista sobre China», agregó.
El mercado de lujo está resultando un hueso más duro de roer que lo que muchas empresas extranjeras esperaban, aunque los ingresos se están disparando y el crecimiento económico está rebasando 10%. Docenas de marcas caras, desde Cartier y Channel hasta Hermes y Versace, andan tras los contados consumidores fuertes de la nación. Como resultado, muchos no están obteniendo las ganancias esperadas.
Sólo alrededor de una de cada 10 empresas de productos para los consumidores -entre ellas LVMH Moet Hennessy Louis Vuitton SA, el mayor productor de artículos de lujo-es rentable en China.
Las estadísticas oficiales exageran el tamaño de la clase media urbana, fuente de la mayoría del ingreso excedente, dice Jonathan Anderson, economista jefe para Asia en la sucursal de UBS AG en Hong Kong. La magnitud real del grupo es de entre 65 y 75 millones, no los 250 a 300 millones reflejados en los números del gobierno, dice.
Para tener éxito, las empresas de artículos de lujo deben atraer al segmento superior del mercado chino de consumidores: los 15 millones de personas que ganan 250.000 yuanes (u$s 32.000) o más al año, según datos de la empresa de investigación de mercado AC Nielsen Co.
Cartier, empresa de joyería y relojes controlada por Compagnie Financiere Richemont AG, está apenas recuperando los costos luego de 15 años en país, aunque es la marca de joyas de lujo de mayor venta, dice Nigel Luk, director general de Cartier para China, quien declinó proporcionar números. «Si busca ganancias rápidas, no vaya a China», dice Luk. «Lleva mucho tiempo hacerse rentable». Esta firma, que tiene 14 tiendas, necesitará otros 15 años para alcanzar sus metas de ganancias, dice Luk. Por lo pronto, agrega, las ganancias se reducen porque la pujanza del mercado inmobiliario y la economía del país hacen subir los costos de alquiler y personal.