El boom de la soja, que ayer volvió a aumentar 2,5% en el mercado de Chicago, generará una mayor inversión en la oleaginosa este año. Se prevé un aumento de área de 7%, pero la inversión en la campaña crecería entre 20% y 30% en comparación con la inversión en insumos y equipamiento realizada el año pasado. Se calcula que los agricultores argentinos invertirán u$s 3.400 millones en la campaña de soja 2003/'04.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La agriculturización del campo argentino en detrimento de la ganadería si bien genera inquietud técnica por la tendencia al monocultivo (todos quieren sembrar la soja de alto valor) permite también una mayor rotación de capital.
La previsión de una supercosecha de soja -que algunos analistas dicen no va a ser tal como lo plantea el Ministerio de Agricultura de EE.UU. con 37 millones de toneladas-y los precios en constantes alza, que ya superaron 40% desde fines de julio de este año, genera un entusiasmo con efecto dominó sobre la actividad agrícola. De esta forma, la demanda de maquinaria agrícola es constante, y muchas empresas no tienen entrega hasta el año próximo mientras otros distribuidores confirman un incremento de 40% en las ventas en comparación al ágil y explosivo 2002 cuando muchas empresas incrementaron 200% sus operaciones. Además, ya se pagaron arrendamientos con alzas que variaron entre 30% y 50% con el fin de contar con tierra apta para la siembra de soja.
• Repunte
La venta de semillas, aunque se mantuvo retrasada durante algunos meses, ante la incertidumbre de los agricultores por la creciente presión impositiva que se abate sobre el sector agropecuario, comenzó ahora a repuntar y la demanda se mantendría firme hasta el cierre de la siembra.
«Si se toma como base un costo promedio, entre soja de primera y soja de segunda, de u$s 135 por hectárea y se parte de la base que se van a sembrar 13,5 millones de hectáreas tenemos un total de u$s 1.822 millones. Si le agregamos el costo de la cosecha y flete (96 u$s/ hectárea) le debemos agregar entonces u$s 1.300 millones», decía el analista Pablo Adreani, de Agri-Pac. Si al dato expuesto se le suma que con la baja del dólar muchos costos pesificados se incrementaron en dicha divisa, la inversión que los productores argentinos realizarán para esta cosecha de soja totalizaría u$s 3.400 millones.
En caso de que los precios se mantengan firmes, los agricultores podrían compensar las pérdidas que se pueden generar con el trigo, donde las inversionesya se realizaron y los resultados no parecen ser halagüeños debido a la sequía que afectó lo cultivos y genera incertidumbre sobre los rendimientos pese a las precipitaciones que llegaron, en su mayoría, a destiempo.
Según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, en algunas zonas la merma de rindes rondará entre 20% y 50% en algunas zonas del sudoeste y sur de Buenos Aires y el centro-sur de la región pampeana. Esto resulta un problema para los agricultores que consideran el trigo como caja chica para los compromisos de fin de año y época de vacaciones.
En granos gruesos, ya se completó 20 por ciento de la siembra de girasol, 25 por ciento del área prevista para maíz y la siembra de soja apenas alcanzaría a 15 por ciento por estos días ya que la actividad de implante sólo avanzó en Chaco y en Córdoba. La soja de primera ocuparía 80 por ciento de las 13,5 millones de hectáreas previstas mientras el resto sería destinado a grano de segunda, localizado especialmente en la región pampeana.
«El nivel de precios permite ser optimista en cuanto al volumen de inversión. Sólo con la soja vieja el productor ganó u$s 30 por tonelada en un mes. Ahora, aunque el mercado baje... el piso es cada día más alto», decía Adreani.
Dejá tu comentario