5 de octubre 2001 - 00:00

Brasil: continúa la devaluación del real

Escudados en los problemas argentinos ayer los importadores brasileños salieron al mercado en busca de dólares para cubrirse del riesgo cambiario. Ello disparó nuevamente la cotización del dólar que llegó a operarse por encima de los 2,74 reales para cerrar en 2,738 reales por dólar (subió 0,55%).

Ante la apertura alcista del dólar, el Banco Central dijo presente y ofertó 1.000 millones de reales en bonos dolarizados NTN-D (Notas del Tesoro Nacional-D) con vencimiento en el año 2004. Pero ni el ánimo ni el apetito del mercado está para comprar bonos «tan» largos. Nadie quiere quedar expuesto luego de las elecciones de octubre del próximo año. Además las ventas de reservas por 50 millones que realiza diariamente el Central ya no surten ningún efecto.

Por ello la cotización del dólar siguió firme y en alza.

Ante la ausencia de oferentes, el Central optó por satisfacer al mercado y anunció una licitación de NTN-D por 1.000 millones de reales pero a 215 días de plazo, o sea con vencimiento en 2002.

Basta mencionar que el mercado presentó ofertas por 2.855 millones de reales, para dimensionar la presión de la demanda por dólares. El Central colocó toda la emisión y allí recién hubo un impacto en la cotización del dólar.

Un banquero extranjero señalaba ayer que la demanda por cobertura (hedge) era tan alta, que todo dólar que ingresaba al mercado doméstico tenía contrapartida en el mercado futuro, y esto termina siendo otro factor de presión sobre el dólar.

Ayer, en el mercado de futuros se operaron 58.495 contratos por 8.183 millones de reales (más de 3.000 millones de dólares)
. El contrato con vencimiento noviembre subió 0,32% a 2,773 reales por dólar mientras que el de diciembre cerró en 2,818 reales.

Otro factor que potencia la suba del dólar es que los exportadores no están liquidando divisas a la espera que se despeje el panorama
. Por lo tanto hay más compradores que vendedores y el alza de la cotización equilibra el mercado.

Los analistas brasileños también encontraron en los problemas argentinos la mejor excusa para explicar la creciente demanda por dó-lares. Así opinaron por ejemplo Luiz Carlos Costa del banco SulAmérica; Wilson Ramiao, de Lloyds TSB, y André Loes, de Santander Investment, quienes reconocen que el temor a un default argentino complicaría las chances de Brasil de conseguir financiamiento para su déficit de cuenta corriente.

En relación con la estrategia del Banco Central dirigido por Arminio Fraga de frenar la embestida del dólar con licitaciones de bonos ajustables por tipo de cambio, los últimos números que presentó el Comité de Política Monetaria (COPOM) muestran que a diferencia de lo que especula el mercado, estas emisiones no representan aumentos en el nivel de endeudamiento.
Porque casi en su totalidad son «roll over», es decir renovaciones de deudas que vencen. «Lo que está haciendo el Central es reemplazar la deuda a tasa fija que está venciendo por bonos ajustables por dólar», explica el economista Juan Soldano Deheza de la consultora Catia Vasconcelos. Esto significa que está cambiando la estructura de la deuda. Hace unos meses la deuda interna dolarizada era 23 por ciento del total, ahora pasó a 32 por ciento.

Ahora bien ¿hay espacio para que el Central toque la tasa de interés? En realidad, y como lo dejó entrever en su minuta del 18 y 19 de setiembre, el COPOM está más orientado a mantener la tasa Selic en 19% y continuar con su política de intervención y restricción de liquidez vía aumentos de encajes y otras normas.

Pero esto también tiene un límite porque tanto con la venta de reservas como con estas medidas, el Central está absorbiendo miles de millones de reales. Lo que tarde o temprano impactará en las tasas de interés.

De todos modos, por ahora el Central prefiere que sea el sector privado quien pague un mayor costo financiero que subir la tasa Selic que tiene un impacto directo sobre la deuda y las cuentas fiscales.

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