Brasil les baja impuestos a empresas; Argentina les impone multas y castigos
Brasil sigue avanzando en reformas profundas de su economía y apunta, como casi ya lo ha logrado Chile, a abandonar la lista de países en desarrollo en el mediano plazo. Lula da Silva ayer anunció que bajará impuestos a las pymes para combatir el empleo en negro. En la Argentina, la política económica es exactamente la opuesta. Para resolver el mismo problema, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, lanzó a centenares de inspectores a la calle. No es casualidad que el trabajo informal no pueda bajar de 41%. Pero lo preocupante, en realidad, es que hay una postura antiempresa claramente definida. Y no es nueva. Ayer se anunciaron otra vez multas contra Shell por la falta de gasoil escudándose en la Ley de Abastecimiento. Hace dos semanas, Néstor Kirchner culpó a las transportadoras de gas por la crisis energética, cuando su única función es la de conectar a productores con distribuidores. No hay límites: en conferencia de prensa ayer, la ministra Felisa Miceli y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, no dudaron en sostener que hasta habría prisión a ejecutivos de Shell por desabastecimiento. Inmediatamente, las agencias de noticias internacionales esparcieron la amenaza oficial contra Shell por todo el mundo. Así, la Argentina se aleja de los países que gradualmente avanzan en la región con profundas reformas. No es sólo Brasil: ayer Perú acordó el pago anticipado de la deuda con países agrupados en el Club de París, algo que al gobierno no le interesa solucionar. Lamentablemente, no hay contagio de estos casos.
-
La Oficina Anticorrupción prorrogó la presentación de las declaraciones juradas de funcionarios
-
¿Récord de consumo? Los números no ratifican la línea oficial y advierten fragilidad hacia adelante
Felisa
Miceli,
Néstor
Kirchner,
Julio De
Vido y
Guillermo
Moreno. En
esa reunión
se decidió el
castigo para
la petrolera
Shell.
El funcionario recordó que en 2006 «por situaciones similares se aplicaron a Shell 23 multas de un millón de pesos cada una». Dijo que «este año se repite la misma conducta y la decisión del gobierno es nuevamente aplicar una multa de un millón de pesos por cada una de las infracciones registradas».
Al referirse al encuentro previo con Kirchner, Miceli dijo que se analizó la situación del mercado de combustibles, que «por el elevado crecimiento de la economía produjo en el pasado alguna situación de desabastecimiento en momentos críticos para la agricultura, que se repiten ahora en época de cosecha gruesa y siembra del trigo».
En esos casos, consideró que «hay compromisos ineludibles de las empresas que operan en el mercado de combustibles de abastecer plenamente el mercado interno, y existiendo el recurso natural base para la producción de gasoil, es que se decidió avanzar en la aplicación de sanciones a la empresa Shell».
Miceli aseguró que «la ley de abastecimiento es clara en ese sentido: las empresas deben abastecer el mercado interno», para luego citar el artículo quinto incisos B y J de dicha norma que prevé el procedimiento judicial.
La ministra indicó que la denuncia contra Shell «se hace ante la Justicia Federal Económica que determinará las sanciones en el marco de la ley de abastecimiento, que está en plena vigencia».
Shell fue multada en diciembre pasado en $ 23 millones, pero apeló la medida y debió ofrecer en garantía dos estaciones de servicio propias. El expediente no salió de Comercio Interior, por lo cual hasta ahora no llegó a la Justicia.
Además, la empresa apeló en Comercio Interior la Resolución 25 de esa dependencia que obliga a producir la misma cantidad de gasoil que duranteel año anterior más el coeficiente de relación entre el consumo del producto y la evolución del PBI. La dependencia de Moreno rechazó el recurso, por lo cual actualmente la legalidad de la resolución y la vigencia de la ley de abastecimiento se encuentra en la Justicia Contenciosa Administrativa, a cargo de la jueza Clara do Pico.
Tanto en 2006 como ahora, las multas aplicadas a Shell se fundamentan en la Resolución 25, que afirma reglamentar la Ley 20.680. Un hecho que abre serios interrogantes es que por más que se cumplan la producción y la comercialización exigidas por esa norma, pueden encontrarse estaciones sin gasoil en épocas de alta demanda.
El gobierno también obligó en 2006 a Shell a retirar del mercado una nueva fórmula de gasoil de mayor calidad que ofreció a precio más alto. La medida se basó en que no se había «solicitado la aprobación del producto». No obstante, diez meses después tampoco se concretó la autorización.



Dejá tu comentario