A pesar de que los últimos indicadores sobre la economía brasileña revelan una situación difícil, la caída de las exportaciones agroalimentarias argentinas a ese destino se ha detenido y la Argentina sigue siendo el principal proveedor de alimentos del país vecino, según el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).
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En efecto, luego de un descenso de 14% en las exportaciones en 2002 con respecto al año anterior, en el primer semestre de 2003 el valor de los envíos de productos agroalimentarios no mostró cambios con respecto al mismo período del año 2002. Cabe señalar que la mejora estuvo cimentada en el aumento de los precios ya que las cantidades exportadas cayeron en 6%, de acuerdo con los datos de la Secretaría de Comercio Exterior de Brasil.
Los productos cuyas exportaciones crecieron fueron, principalmente, las hortalizas, los cereales y las preparaciones a base de cereales y harinas, lo que permitió compensar las caídas en lácteos, frutas, productos de molinería y grasas y aceites. La caída en algunos productos se debe, en parte, a una menor demanda brasileña por su crisis pero, por otra parte, también hubo problemas con la oferta argentina. Por ejemplo en lácteos, la disminución en la producción local recortó los saldos exportables y en las frutas de pepita los problemas con la carpocapsa hicieron que la exportación estuviera suspendida varios meses.
Como resultado de las variaciones en los flujos de comercio y también del aumento de producción brasileña en algunos rubros, durante el primer semestre del año 2003 la participación de las exportaciones de agroalimentos argentinos en las importaciones brasileñas disminuyó en 2,8 puntos, alcanzando 46% las mismas.
En síntesis, los lazos comerciales en materia de alimentos entre Brasil y la Argentina son muy fuertes y las «dependencias» entre los dos mercados son sólo las dos caras de una misma moneda: el intercambio comercial y la vecindad. A pesar de ello, el año pasado las exportaciones de alimentos y de más productos de origen agropecuario al Brasil cayeron 13% en valor y 21% en volumen.
Este año, las principales controversias con Brasil se centraron en el intercambio de productos agroalimentarios. Las compras de trigo que Brasil realizó este año en Estados Unidos despertaron quejas de los productores argentinos y tanto avicultores como criadores de cerdos continuaron inquietos por el ingreso de mercadería a precios de dumping pese a que los gobiernos de ambos países acordaron un cese de la controversia y un freno en las presentaciones ante la OMC. No obstante, la crisis económica en Brasil sigue generando una ola de ingresos de productos a bajo precio, al menos para competir con la mercadería argentina.
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