13 de agosto 2003 - 00:00

Bueno para el campo: aumentó 5% el maíz

El maíz ganó 5% ayer en Estados Unidos y arrastró a los demás granos. También en la Argentina tuvo impacto positivo el informe del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA), y los analistas ya creen que son muy buenas las perspectivas de la campaña 2003/'04 que está terminando de sembrarse. Problemas climáticos por altas temperaturas y falta de lluvias en EE.UU. y en Canadá y los graves problemas por la ola de calor en Europa provocarían un fuerte recorte en las cosechas que, sumado a la constante demanda china, permite avizorar un futuro con precios en alza. La Argentina -y también Brasil-será uno de los países beneficiados por la suba de precios, aunque ya se teme una escalada de sequía en el país. Los estadounidenses, en tanto, volvieron a confirmar la supercosecha de soja en la Argentina con 37 millones de toneladas para el año próximo si el clima no afecta también a los cultivos en el país.

Bueno para el campo: aumentó 5% el maíz
El informe mensual sobre granos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) trajo sorpresas, con un recorte de producción mayor al previsto, lo que provocó fuertes alzas en los precios. En maíz, el aumento alcanzó a 5,2 por ciento, el mayor porcentaje en los últimos 4 años mientras en soja la suba llegó a 3 por ciento.

Para la Argentina, se mantuvo la previsión de una supercosecha de soja de 37 millones de toneladas para la campaña 2003/'04 que aún no terminó de implantarse.


El clima caluroso y las lluvias insuficientes para las necesidades de evolución de cultivos en partes del medioeste estadounidense determinaron fuertes recortes en las proyecciones de cosecha americana. Al escenario agrícola se suma la ola de calor en Europa y Canadá, y una activa demanda china que tampoco contribuyen a mostrar un panorama de precios tranquilos.

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos bajó su estimación de la cosecha mundial a 1.830,20 millones de toneladas en la campaña 2003/'04, de las 1.862,02 millones previstas en julio. La gran sorpresa fue el importante recorte en la cosecha norteamericana de soja y maíz. La primera, de 77,9 millones de toneladas se ubicó por debajo del rango estimado por los analistas y en maíz la producción esperada, de 255,6 millones de toneladas se ubicó en la parte baja del rango esperado. La reacción inicial del informe fue una apertura de extrema firmeza en la plaza de Chicago, con los fondos como principales protagonistas de esta jornada.

• Positivo

«Creo que éste es el tipo de informe que, en última instancia, le resulta positivo a la Argentina, porque partiendo de un escenario bastante malo de producción norteamericana, el impacto en las cotizaciones puede ser aprovechado por los productores nuestros con disponibilidades nuevas en los silos. Habrá que ver, eso sí, cómo marcha el clima por estas latitudes (Brasil, Argentina) para confirmar si lo mejor en término de precios ya pasó o todavía no comenzó», decía el analista Ricardo Baccarín, de Panagrícola. Sostiene el analista que «con la situación actual existe una base más que razonable para que los precios de la próxima campaña sean buenos».

Lo cierto es que el mercado de Chicago cerró con un maíz en 86,5 dólares con un alza de 4,89 por ciento para setiembre y 90,45 dólares, con una suba de 5,27 por ciento para diciembre. La soja, en tanto, trepó a u$s 200,8 sobre noviembre con un alza de 3% y el trigo ajustó en u$s 132,5 con un aumento de 1,2%.

En la
Argentina las subas fueron más moderadas y el trigo se ubicó en 128 dólares (ganó 0,8 por ciento), el maíz en 77 dólares con un suba de 1,3 por ciento, la soja cotizó en 158,2 dólares tras el aumento de 2,4 por ciento y el girasol fue el único grano que operó sin cambios a 154 dólares por tonelada.

Los productores, en tanto se preguntan cuál será la evolución de precios para los granos: «Europa es uno de los principales importadores de harina de soja (alimentos balanceados para animales) y es un gran consumidor de aceites. En ambos casos la producción local se ve seriamente comprometida por las elevadas temperaturas. En este contexto es muy probable que la UE tendrá que importar más «harina de soja» ante las pérdidas que están sufriendo las pasturas y demás forrajes. Lo mismo está sucediendo con la producción de aceite, al verse afectadas las producciones de colza y girasol. Es muy probable que Europa tenga que importar mucho más aceite durante la próxima campaña», sostiene el analista
Pablo Adreani, de AgriPac. En consecuencia, los «principales productos y subproductos derivados de la soja pueden dar un fuerte vuelco en su demanda y esto puede influir positivamente en los precios futuros. De esta forma, se va diluyendo el potencial efecto bajista de la supercosecha triple récord de los Estados Unidos, Brasil y la Argentina».

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