4 de septiembre 2001 - 00:00

Cae fuerte el consumo de gasoil por la recesión

Cae fuerte el consumo de gasoil por la recesión
En los siete primeros meses del año, las ventas de naftas cayeron 8% con respecto a igual período del año anterior, pero también el gasoil se vio afectado por una baja de 3,5%, alcanzando su mayor punto de inflexión en julio con una caída que superó 7% siempre en relación con los mismos lapsos de 2000.

La reducción en la venta de naftas no es una sorpresa. Ya en los últimos cuatro años, la baja de la demanda interna de este producto superó 7% anual y, curiosamente, en este año esa tendencia no se disparó, sino que se mantiene dentro de parámetros similares.

La merma en las ventas de naftas se atribuye a la gradual sustitución de los vehículos particulares nafteros por los que funcionan con motor diesel y con GNC, debido a la fuerte diferencia impositiva sobre cada producto.

Impuestos

Actualmente el consumidor paga 486 dólares de Impuesto a la Transferencia de Combustibles (ITC) por metro cúbico de nafta. En tanto, por cada metro cúbico de gasoil pagaba hasta junio 120 dólares y ahora paga 150 y 50 por la tasa vial; en total, una carga impositiva de 200 dólares, menos de la mitad de lo que se paga por la nafta. En el caso del GNC, la diferencia es muchísimo mayor, ya que el ITC es de 30 dólares por metro cúbico.

Aun cuando la baja en las ventas de las naftas proviene sobre todo de un cambio en el parque automotor, parte de la reducción se debe también al precio, especialmente en los últimos meses, cuando los ingresos de los consumidores se vieron afectados. Por eso, en julio, cuando rigió la baja impositiva de 10 centavos para este producto, la caída de las ventas fue de 5,3%, inferior en casi tres puntos a la merma acumulada en los siete primeros meses del año.

Como contracara de los menores volúmenes de nafta vendidos en el mercado interno en los últimos cuatro años, las ventas de gasoil aumentaron o se mantuvieron estables hasta noviembre del año pasado, cuando la tendencia se quebró y empezó a disminuir la demanda también de este producto. Según los datos del Instituto Argentino del Petróleo, las ventas de gasoil cayeron 5,98% en noviembre de 2000 y 2,3% en diciembre, y la merma continuó en todo el primer trimestre, siendo de 1,3% en enero, 6,28% en febrero y 5,79% en marzo.

En abril, en cambio, hubo una recuperación de 3,15%, que en mayo ya se desaceleró, con una suba de 1,77%. En junio hubo una nueva baja de las ventas de 3,5% y, según datos de las empresas petroleras, la situación se agravó en julio, con una caída de 7%.

Las compañías atribuyen la menor demanda de gasoil a la baja de la actividad, ya que los mayores consumidores son el transporte público de pasajeros y el agro.


Según este criterio, las ventas de este producto no se ven influidas directa e inmediatamente por el precio o por los cambios en el impuesto, porque no se trata de usuarios particulares como en las naftas, sino de grandes consumidores que deciden sus compras en función de su nivel de actividad. De este modo, el achique del mercado de combustibles afecta ahora por igual a todos los productos, aun cuando sigue manteniéndose una diferencia extraordinaria entre el consumo de naftas y el de gasoil.

En julio pasado, las cuatro primeras empresas del mercado vendieron 364.734 metros cúbicos de nafta y 895.336 metros cúbicos de gasoil
, lo que mantiene latente el reclamo de las petroleras para que se equipare la carga impositiva, porque de cada metro cúbico de crudo que se destila, se obtiene igual cantidad de nafta que de gasoil.

Variantes

En este contexto de achique del mercado, las participaciones de las petroleras tienen ligeras variantes mes a mes, pero parece consolidarse una caída de un punto en el total de ventas que realizan las cuatro principales empresas (Repsol-YPF, Shell, Esso y Eg3).

Esa caída beneficiaría al resto, en el que se mueve un conglomerado por ahora atomizado, entre Sol Petróleo, Dapsa, Rhasa, estaciones blancas y, con una presencia mayor, Pérez Companc, que pretende convertirse en un actor considerable dentro del mercado, con alrededor de 90 estaciones que operan con la marca San Lorenzo, pero que se lanzarán como Pecom antes de fin de año.

El objetivo de Pérez Companc es instalar 300 estaciones más en tres años, y esto unido al ingreso de Petrobrás en el mercado cuando se haga cargo de Eg3, tras el intercambio de activos con Repsol-YPF, podría cambiar el tradicional reparto de las ventas. No obstante, la posibilidad de más inversiones y de más competencia depende también de que el mercado deje de achicarse.

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