La próxima semana veremos cómo una catarata de anuncios de ganancias y pérdidas se vuelcan sobre el mercado. Sin que se permita inferir claramente cuál es la opinión general sobre lo que está por venir, la rueda del lunes vivió un callado y tímido retorno de los inversores al mercado, posicionándose ante lo que está por venir. En los próximos cuatro días, cerca de 288 balances; la semana que viene, 1.500; y la siguiente 2.347. Indudablemente mucho más de lo que cualquier humano está en condiciones de analizar. Si bien la semana se inició con una suba de 0,46% para el Promedio Industrial que cerró el día en 10.299,4 puntos, y de 1,13% para el NASDAQ (y volúmenes de 1.044 millones de papeles negociados en la Bolsa de voceo y 1.399 millones en la electrónica), las subas sorprendieron a muchos (que esperaban una continuación del humor que se vivió la semana pasada) y parecieron ser el resultado de operaciones de arbitraje entre los papeles que más han subido y los que más han caído en las últimas ruedas, que operaciones con verdadero contenido informativo. La levantada de pulgar de algunas de las Casas de Bolsa más conocidas apuntalaron a papeles como Qualcomm, Sun Microsystems, Juniper y EMC, que habían tenido una mala evolución la semana pasada. La verdadera noticia del día la dio Comcast al efectuar una oferta inesperada por el negocio de "banda ancha" (TV por Cable) de AT&T. La operación por u$s 58.000 millones, disparó a la empresa de telefonía que cerró con una mejora de 12%, en tanto que deprimió 7% a Comcast, ya que la empresa deberá "apalancarse al mango", para financiar la adquisición. Lo curioso es que la gente de AT&T anunció que no piensan vender y seguirá adelante con la idea de independizar las operaciones de cable. El que en cambio no aportó buenas noticias fue Corning, el mayor fabricante de fibras ópticas del mundo, que golpeada por la caída en la demanda de aparatos de telefonía, anunció el cierre de otras 3 plantas y nuevos despidos, lo que la dejan con menos de 50% de los empleados que tenía un año atrás. Con algo menos de estridencia, los anuncios de Xerox estuvieron en la misma dirección. Difundiéndose estos datos luego del cierre bursátil, recién hoy se sentirá su efecto sobre el mercado. La mayor parte de los comentarios apuntaron ayer a que la suba fue sólo la reacción a un mercado sobrevenido, y no una "verdadera" suba. En vista de lo vivido en los últimos cuatro días, cuando el "consenso" apostaba a una suba, hace falta bastante para convencer a los inversores que volvemos a entrar en zona de toros.
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