21 de agosto 2006 - 00:00

Cambiarán el Presupuesto de 2007 para gastar más

El gobierno sigue ultimando esta semana el proyecto de Presupuesto nacional 2007 y, en simultáneo, define la otra ley que marcará el ritmo del segundo semestre en el Congreso: la que garantizará algún nivel de movilidad en las jubilaciones más altas. A pesar de que Diputados no tenga previsto sesionar en estos días, en esa Cámara se espera que antes del viernes llegue desde la Casa Rosada el proyecto de ley para establecer los aumentos previsionales.

Hasta ayer, el esquema que seguiría el gobierno parecía ser el siguiente: enviará una suerte de borrador que el oficialismo en el Congreso haría suyo convirtiéndolo en proyecto de ley. Sea por esa vía o un mensaje formal del Ejecutivo, la decisión está tomada. Más allá de las reuniones que mantenga esta semana una subcomisión especial, dentro del área Previsión de Diputados, con Sergio Massa, titular de la ANSeS, o las que llevan adelante en el Senado, la decisión y el proyecto saldrán, como sucede siempre, de la Casa de Gobierno.

Y una vez ingresado, tendrá un trámite similar en tiempos y formas que el que seguirá el proyecto de Presupuesto 2007.

Es imposible hoy definir el futuro del proyecto sin tener en cuenta el fallo de la Corte Suprema que ordenó garantizar la movilidad en jubilaciones.

La prueba es que tras el pronunciamiento del tribunal, muchas cifras comenzaron a cambiar en los borradores que estaban listos en el Ministerio de Economía.

A la nueva realidad previsional, que el gobierno no quiere esquivar a pocos meses de comenzar en pleno el año electoral, -debe sumarse que no bajará- el nivel de pagos de amortización e intereses de deuda, muy similares a los u$s 10.000 millones de este año.

  • Disponibilidades

    Como saldo actual de los números de 2006 el Ejecutivo tiene hoy como realidad un bajo nivel de ejecución de muchos de los planes de obras públicas y aún no ha incorporado al cómputo del gasto los excedentes de recaudación. Esas disponibilidades, que el Poder Ejecutivo generó en los últimos años subestimando la pauta de recaudación y sobrestimando el gasto, normalmente son pasadas durante el año a la contabilidad general mediante decretos de necesidad y urgencia y resoluciones del jefe de Gabinete que, en uso de facultades especiales, redistribuyen y reasignan partidas.

    La semana pasada se comenzó a esperar en el Congreso un DNU similar para 2006 que efectúe una de esas « correcciones» en el Presupuesto nacional; la diferencia es que esta vez el monto sería muy superior a los anteriores.

    Ese número incrementado sería la nueva base de cálculo del Presupuesto 2007. Para este año, el gobierno introdujo en el presupuesto un nivel total de gasto de $ 93.702 millones. A pesar de la subejecución en algunas áreas, la inflación y el aumento en el gasto llevarían el final de 2006 a una cifra superior a $ 110.000 millones.

    Sobre esa base y tomando los nuevos incrementos que puedan afectar el Presupuesto 2007, como el mayor pago a jubilados o las sentencias previsionales -que serían canceladas también desde el año próximo en forma casi automática y sin esperar a que se habilite una partida especial, como está votando en estos días el Congreso- en los pasillos de Diputados esperan un incremento importante del nivel de gasto nominal para el año próximo. «Será superior a $ 130.000 millones», dijo el viernes uno de los kirchneristas.

    El problema no es que al gobierno le falten los fondos para financiarlo -por lo menos no en las actuales proyecciones- sino que para hacerlo deberá reconocer un crecimiento de la economía superior a 4,5% que prevé contemplar en el proyecto para el próximo año.

    Frente a tantas definiciones de último momento, en el Congreso hay dos certezas que el oficialismo comenta sólo en la intimidad: el gobierno está a punto de volver a modificar el Presupuesto 2007 -debe enviarlo al Congreso el 15 de setiembre- y todavía hay problemas para cerrarlo.

    Una prueba de otras presiones en el gasto que derivaron en más problemas es un informe que emitirá en breve la Auditoría General de la Nación sobre el monto de los subsidios en distintos sectores. Por ejemplo, el Estado tendría que aportar fondos extra para financiar el subsidio al transporte público para la compra de gasoil porque la recaudación de la tasa especial sobre ese combustible ya no alcanza para cubrirlo.
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