Los sindicalistas pretenden ahora convertirse en los principales referentes de la medición de los precios en el país. Quieren que todos los meses el considerado sea su propio dato, por sobre el oficial del INDEC, que inevitablemente será cuestionado, aunque el alza de la inflación sea importante. Sin embargo, los estatales agrupados en ATE chocan contra dos problemas en este proyecto: por un lado, no podrían obtener los datos de las encuestas del organismo, ya que su distribución está prohibida tanto para los gremialistas como para el secretario de Comercio, Guillermo Moreno. Por el otro, los empleados del INDEC que trabajan para elaborar el IPC ahora están temerosos de perder su trabajo si colaboran con el gobierno. Ayer seguía la tensión en el INDEC. De hecho, la flamante directora, Beatriz Paglieri, debió continuar con guardaespaldas en su despacho.
La responsable de medir el IPC, Beatriz Paglieri, podría aceptar la visión crítica sobre posibles irregularidades en la construcción del índice de enero. Al menos así lo ratificaba ayer el delegado general de ATE, Daniel Fazio, luego de haber estado reunido con la nueva funcionaria del INDEC y otros integrantes del gremio. Por eso -y siempre según la información sindical-, Paglieri se estaría reuniendo hoy con Luis Faigón, director de metodología estadística del INDEC, para analizar el IPC, en especial los temas de turismo y prepagas que han sido tan cuestionados. La idea sería lanzar un nuevo comunicado con los resultados de esta revisión.
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La reunión tuvo lugar ayer a las 15 en el INDEC, y el gobierno afirma que en ella ATE pidió negociar el ingreso de 300 empleados del organismo que estaban con contratos temporales. Entre los que acompañaron a Fazio se encontraban Nélida Turlione, Luis Opromolla, prosecretario de ATE Capital, y Alejandro Barrios, economista de la junta interna. «Paglieri está tratando de aclarar las cuestiones metodológicas del índice de enero, las que están siendo tan cuestionadas», explicó Fazio.
Lo cierto es que la situación de incertidumbre continuaba ayer en el INDEC. «Hay una calma rara», describió una de las empleadas encargada del sector informático. Además, el personal de seguridad o los «colaboradores» armados continuaban en el tercer piso del establecimiento. Ahora son 4 y ya tienen un escritorio a su disposición, «para descansar y leer el diario», como dijo otro empleado.
Comunicado
Según Fazio, sobre el índice de 1,1% de enero, «está claro que no es el número que se hubiese publicado en condiciones normales». Por eso, el gremio, con Claudio Lozano a la cabeza, está trabajado con el comunicado que lanzó el INDEC el lunes por la tarde, tratando de detectar las irregularidades. Los dos puntos centrales en análisis son: prepagas y turismo. Sin embargo, el gremio y Lozano no tienen en sus planes divulgar, por ahora, el promocionado índice «real» con el que se especulaba. La razón está en que los empleados agremiados que trabajan en los cálculos del IPC así lo solicitaron. «No vamos a dar ningún número porque respetamos el pedido de los trabajadores del INDEC, nosotros los defendemos a ellos», indicó Fazio.
El motivo de esta posición, según ATE, es que ahora los empleados tienen miedo de perder su puesto de trabajo o de ser intimidados por el personal armado que está dentro del organismo.
En realidad, fuentes del gobierno aseguran que los sindicalistas querían construir un índice alternativo al del INDEC, sobre los datos de la encuesta del IPC, lo que sería tan ilegal como darle los datos al secretario de Comercio, Guillermo Moreno.
En la reunión, Paglieri dijo que no tiene la intención de dejar a ninguna persona sin trabajo, pero en cuanto a los efectivos de seguridad que están en el edificio, explicó que fueron enviados por el Ministerio de Economía y que se comprometea elevar la preocupación a Felisa Miceli, a quien responde, según ella. En realidad, los hombres de seguridad fueron enviados por Moreno, la persona que además nombró a Paglieri.
En medio del debate iniciado en la asamblea que tuvo lugar en el hall del INDEC, otros trabajadores repudiaban el encuentro y no querían que ATE escuchara a la funcionaria. Alegaban que «ir a hablar con ella era aceptarla como directora del IPC». Al final, entre los delegados de ATE y los empleados del INDEC se pusieron de acuerdo para redactar un comunicado de prensa que se distribuirá hoy a las 13.30. En el documento se plantearán dos cosas: no a la intervención y el reclamo de la autarquía del INDEC, como garantía de independencia y credibilidad. Para ellos un organismo que realiza estadísticas confiables no debería depender del Ministerio de Economía, que es el encargado directo de realizar política económica. Por el contrario, el gobierno explica que para ser autónomo tendría que tener sus propios recursos y no depender del dinero que le gira el Estado, cosa que con el INDEC no pasa.
ATE solicitó además una reunión con el director adjunto del INDEC, Mario Krieger, en teoría la persona que está a cargo del organismo, mientras Lelio Mármora (el titular) está de vacaciones forzadas. Todavía no se confirmó ninguna fecha. También se barajaba la versión de una huelga, a lo que Fazio respondió que «los paros se construyen desde abajo y no desde la cúpula, todo depende de lo que quieran hacer los trabajadores».
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