Cautela: 83% de plazos fijos se hace a 30 días o menos
-
Nuevo aumento de colectivos en el AMBA: cuánto cuesta el boleto desde hoy
-
El FMI identificó los tres factores que evitaron un salto mayor del petróleo, pero advirtió que se están agotando
Las altas tasas de interés que continúa registrando el sistema reflejan este fenómeno. A 30 días es posible conseguir tasas superiores a 25% anual, que con un dólar quieto y la inflación controlada implica un rendimiento en términos reales significativo. La necesidad de afrontar constantemente el vencimiento de depósitos y de negociar la renovación con los clientes obliga a mantener estos valores elevados.
Pero, además, también se privilegia con tasas que pueden llegar a 28% a aquellos que se animan a depositar a 60 días o más. El cortoplacismo de las colocaciones también es un factor que además, dificulta a las entidades la posibilidad de otorgar créditos. Con una duración de las colocaciones inferior a los 30 días en promedio, es muy difícil otorgar financiaciones que pasen de un descubierto en cuenta corriente, financiamiento con tarjeta o descuento de factura. Y en todos estos casos los niveles de tasa son altísimos.
Además, se hace casi imposible lanzar líneas de financiamiento prendario o hipotecario, que exigen un fondeo de plazo mucho más largo. Con la liberación del «corralón» este problema de cortoplacismo se potencia. La intención de las entidades no sólo pasa por retener a los ahorristas sino por incentivarlos a depositar a mayor plazo. Si no lo consiguen, los cerca de $ 17.000 millones que potencialmente podrían liberarse de CEDRO también quedarían a plazos exiguos. Para procurar depósitos a mayor plazo, en las últimas semanas fueron surgiendo distintas alternativas, aunque por ahora no fueron demasiado aceptadas.
La básica pasa por ofrecer importantes incrementos de tasa a medida que el cliente se anima a depositar a mayor plazo. Algunos bancos también salieron a ofrecer plazos fijos ajustables por CER, cuyo plazo mínimo es de 90 días. Claro que en este caso no son demasiado atractivos, ya que la inflación viene en picada y los depósitos con tasa fija mantienen niveles de rendimiento elevados. También resurgió el plazo fijo precancelable. Consiste en efectuar una colocación a plazo a 60 días o más, lo cual es remunerado por el banco con una tasa de interés elevada (cercana a 28% anual). La ventaja es que a partir de los 30 días puede ser cancelado, aunque perdiendo una parte importante de la tasa fijada inicialmente.



