10 de abril 2003 - 00:00

Cautela: 83% de plazos fijos se hace a 30 días o menos

Casi 83% de los plazos fijos libres está depositado a menos de 30 días, lo que demuestra que pese al mejor clima imperante en lo financiero, la situación dista de ser la ideal. Se trata de un tema de análisis permanente entre los banqueros y también en el Central, ya que refleja la vulnerabilidad del sistema a cualquier serie de eventos negativos que afecten el comportamiento del público y empresas.

Con la apertura del «corralón», las entidades están procurando convencer a los clientes para que depositen a mayor plazo con importantes subas de las tasas, aunque por ahora con muy poco resultado. Según la información oficial, el total de plazos fijos (sin incluir los CEDRO reprogramados) ascienden a $ 22.800 millones. De ese monto, unos 18.900 millones vencen en menos de un mes y unos $ 3.000 millones (es decir 13,5%) está depositado entre 30 y 59 días. La cantidad de fondos de los ahorristas puesto a más de dos meses de plazo en adelante es inferior a los $ 1.000 millones.

Esto significa que la recuperación de la confianza del público en el sistema financiero continúa siendo gradual y endeble. A más de 16 meses del «corralito», los ahorristas mantienen la prudencia y prefieren hacer colocaciones de muy corto plazo y privilegian la posibilidad de disponer del dinero rápidamente.

• Miniplazos

Después de la pesificación, el Banco Central autorizó la constitución de miniplazos fijos a 7 y 14 días (que habían sido eliminados por la convertibilidad) y por el plazo promedio de los vencimientos será muy difícil prescindir de estas colocaciones de tan corta duración, al menos en los próximos meses.

La entidad que preside Alfonso Prat-Gay está alentando a los bancos para que capten fondos a plazos más largos. De hecho, hace una semana definió un nuevo esquema de encajes, es decir el porcentaje de inmovilización de cada depósito recibido. En ese marco, definió un esquema que obliga a menores encajes si el depósito tiene un plazo mayor de vencimiento. Por lo tanto, la entidad podrá disponer de mayor cantidad de efectivo cuanto más largo sea el plazo fijo captado.

Las altas tasas de interés que continúa registrando el sistema reflejan este fenómeno. A 30 días es posible conseguir tasas superiores a 25% anual, que con un dólar quieto y la inflación controlada implica un rendimiento en términos reales significativo. La necesidad de afrontar constantemente el vencimiento de depósitos y de negociar la renovación con los clientes obliga a mantener estos valores elevados.

Pero, además, también se privilegia con tasas que pueden llegar a 28% a aquellos que se animan a depositar a 60 días o más. El cortoplacismo de las colocaciones también es un factor que además, dificulta a las entidades la posibilidad de otorgar créditos. Con una duración de las colocaciones inferior a los 30 días en promedio, es muy difícil otorgar financiaciones que pasen de un descubierto en cuenta corriente, financiamiento con tarjeta o descuento de factura. Y en todos estos casos los niveles de tasa son altísimos.

Además, se hace casi imposible lanzar líneas de financiamiento prendario o hipotecario, que exigen un fondeo de plazo mucho más largo. Con la liberación del «corralón» este problema de cortoplacismo se potencia. La intención de las entidades no sólo pasa por retener a los ahorristas sino por incentivarlos a depositar a mayor plazo. Si no lo consiguen, los cerca de $ 17.000 millones que potencialmente podrían liberarse de CEDRO también quedarían a plazos exiguos. Para procurar depósitos a mayor plazo, en las últimas semanas fueron surgiendo distintas alternativas, aunque por ahora no fueron demasiado aceptadas.

La básica pasa por ofrecer importantes incrementos de tasa a medida que el cliente se anima a depositar a mayor plazo. Algunos bancos también salieron a ofrecer plazos fijos ajustables por CER, cuyo plazo mínimo es de 90 días. Claro que en este caso no son demasiado atractivos, ya que la inflación viene en picada y los depósitos con tasa fija mantienen niveles de rendimiento elevados. También resurgió el plazo fijo precancelable. Consiste en efectuar una colocación a plazo a 60 días o más, lo cual es remunerado por el banco con una tasa de interés elevada (cercana a 28% anual). La ventaja es que a partir de los 30 días puede ser cancelado, aunque perdiendo una parte importante de la tasa fijada inicialmente.

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