Cautela en ahorristas: 60% de los plazos fijos es a 30 días
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El monto total invertido en plazos fijos por el sector privado asciende a $ 31.603 millones, contra más de $ 35.000 millones registrados a fines de 2003.
En cuanto a las colocaciones a más de 90 días, la fórmula que más se aplica ahora es la de ajustar el capital por inflación (CER), aprovechando los incrementos en los índices de precios de los últimos meses. Sin la perspectiva de subas fuertes del dólar, resulta una buena alternativa para quienes buscan un rendimiento superior y al mismo tiempo protegerse de la inflación.
Esto explica por qué a pesar de que se mantiene alta la proporción de depósitos a 30 días, también crecieron aquellos de más de 90 días (el plazo mínimo para optar por el ajuste del CER). De hecho, en diciembre de 2003 representaba 18,9% de los depósitos totales, pero ahora pasó a 27,3%. Esta opción es elegida sobre todo por los inversores institucionales, que tienen un mayor margen para inmovilizar fondos y acceder así a rendimientos mayores a través del ajuste por inflación.
El cortoplacismo de los depósitos atenta, obviamente, contra la posibilidad de los bancos para dar más créditos de largo plazo y bajar las tasas de interés. En realidad, las entidades tienen la ventaja de contar con un importante nivel de sobreliquidez, por lo cual no tienen incentivo para subir sustancialmente las tasas, que permanecen negativas en términos reales (el rendimiento ofrecido a los clientes es menor que la inflación esperada).
«Hasta que no haya una mayor demanda de crédito y posibilidades reales de aumentar la colocación, será muy difícil que los bancos suban las tasas para captar depositantes», explicó un analista privado.



