Cayeron los mercados por el atentado, pero no hubo pánico

Economía

El terrorismo ya está incorporado en los mercados como factor de riesgo. Los analistas se desproveen de emociones y lo ven como un obstáculo con el que van a convivir en el largo plazo; por lo tanto, licuan sus efectos. Por ejemplo, en el petróleo hay una prima de riesgo por terrorismo de 10 dólares. En otras palabras, si no existieran los atentados, el barril de crudo costaría 50 en lugar de 60 dólares.

Por eso, ayer las reacciones ante los atentados de Londres no significaron derrumbes de Bolsas ni fuertes subas del oro o de los bonos del Tesoro.

Por caso, las Bolsas Europeas bajaron poco más de 1% porque cierran cuatro horas antes que Nueva York.
En Estados Unidos, esa diferencia horaria permitió digerir mejor los atentados, y la mayor tranquilidad se tradujo en leves alzas de los índices.

Un ejemplo de inversores más curtidos es lo que sucedió en la Bolsa de Londres. Al momento de las bombas, el FTSE 100, el principal indicador, bajó 3,9%, pero terminó el día 1,5% abajo. La libra esterlina retrocedió apenas 0,5% frente al euro y al dólar.

Los bonos del Tesoro alemán, que subieron fuerte con la noticia de los ataques, al final del día quedaron casi al mismo nivel que la rueda anterior.

El que tiene dinero agudiza su memoria. Sabe que la crisis más dura se dio el 11 de setiembre de 2001 y que se necesitó de una fuerte intervención de la Reserva Federal para que el mundo creyera en el dólar y en los mercados.
Las aerolíneas fueron las más afectadas en ese momento, junto con las compañías de turismo y los hoteles. Las líneas aéreas fueron subsidiadas con miles de millones de dólares. Ahora, la calificadora de riesgo Standard and Poor's anunció que no va a rebajar la nota de los bonos de las empresas aéreas porque cree que la menor actividad las va a afectar poco tiempo. Después del 11 de marzo en España, hubo días de depresión, pero no tardaron los inversores en adecuarse a la situación, y los días de alzas volvieron pronto.

En las Bolsas de Nueva York, el Dow Jones abrió ayer con una baja de 1%, pero la superó en seguida y terminó 0,31% arriba. El NASDAQ, de las acciones de nuevas tecnologías, quedó 0,34% positivo. El índice Standard and Poor's 500, el más representativo por la cantidad de acciones que mide, cerró en alza de 0,25%.

Los bonos del Tesoro a 10 años subieron de precio, pero no mucho, y su renta, que se mueve en sentido opuesto, bajó a 4,03% desde 4,07%, para alegría de los inversores en papeles latinoamericanos. Esta tasa a 10 años es la que miran los inversores porque es a la que se endeudan las empresas. Al ser baja la tasa, asumen riesgos comprando bonos más rentables como los latinoamericanos, la Argentina incluida.

Por las dudas,
el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, dijo que estaban preparados para intervenir si fuera necesario, pero no cree que se dé esa circunstancia. El BCE mantuvo su tasa en 2%.

La serenidad de los banqueros se vio en la reunión del Banco Central de Inglaterra, que decidió mantener en 4,75% las tasas de interés. En los atentados del 11 de setiembre, la Reserva Federal de Estados Unidos bajó sus tasas, que llegaron en un momento al nivel más bajo desde 1958. A todo esto, el dólar cedió muy poco ante el euro y el yen. La divisa cerró a 0,8372 de euro, frente a 0,8384 del día anterior.

Respecto de la moneda japonesa, el dólar cedió a 112,07 yenes, contra 112,19 previos.

Apenas sucedieron los atentados, el dólar cayó muy fuerte, pero se normalizó rápido. Es entendible: la divisa norteamericana es la moneda de reserva del mundo.

• Otros motivos

Pero sería inocente que el movimiento del dólar fue sólo por los atentados. Hay vigilia por las cifras de empleo que hoy dará a conocer el gobierno de George W. Bush.

En Europa, las acciones de las empresas aéreas fueron castigadas. Los papeles de British Airways bajaron 4,2% en Londres. Aseguradoras como Allianz y Axa perdieron cerca de 3%. El Europa FTSEurofirst 300, el índice de referencia de las Bolsas europeas, bajó 1,8%. Otros índices importantes de Europa también cayeron, como el DAX de Francfort (1,90%) y el CAC 40 de París (1,40%).

Si el susto benefició en algo, fue en la baja de un dólar de los precios del petróleo, ya que los que operan fondos comunes de inversión imaginaron un mundo con menos actividad económica y, por lo tanto, con menos consumo de petróleo, si recrudecen los atentados.

Los precios del oro cerraron igual, y el movimiento le quitó al metal precioso el aura de refugio en caso de crisis. Tal vez, inversores más fríos les hayan quitado el calificativo de crisis a los atentados de ayer. No se sabe. Lo cierto es que el oro spot, que abrió con alzas de 1%, a 428,50 dólares la onza troy, cerró a 424,50 en Nueva York, apenas 40 centavos por encima del día anterior.

El oro en lingotes alcanzó su nivel máximo en 16 años y medio el año pasado, cerca de 456 dólares, pero no ha podido volver a ese nivel.

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