Cedió Bush y suspendió aranceles para el acero
-
EEUU y los mercados vislumbran un acuerdo para evitar guerra larga
-
Sin gastar un solo dólar: el destino imperdible del Mundial 2026 que es completamente gratuito
Los aranceles aplicados por EE.UU. fueron juzgados ilegales por la Organización Mundial del Comercio (OMC) en noviembre pasado, abriendo las puertas para que la Unión Europea amenazara a Estados Unidos con lanzar una serie de represalias por 2.200 millones de dólares a partir de mediados de diciembre.
El presidente pasó varias semanas considerando el levantamiento de las sanciones, que será altamente impopular en estados donde el sector del acero provee miles de puestos de empleo, como Pennsylvania y Ohio, entre otros. Según se supo, Bush estuvo meditando esta decisión hasta las últimas horas del miércoles en compañía de su vicepresidente, Dick Cheney; su ministro de Comercio, Donald Evans; y el representante comercial de EE.UU., Robert Zoellick. Pero las intensas reuniones habían incluido también a Karl Rove, el poderoso asesor de Bush en materia proselitista, con quien evaluó el impacto de la medida en las elecciones de noviembre de 2004.
La prensa estadounidense destacó ayer que la Unión Europea eligió inteligentemente el espectro de productos sobre los cuales descargaría su ira arancelaria: incluía mercancías de exportación de estados como California y Florida, distritos que usualmente deciden las elecciones norteamericanas, en particular, en situaciones reñidas.
Con la amenaza de las represalias sobre productos como los cítricos, por ejemplo, la Unión Europea puso a Bush en un serio dilema: levantar las tarifas y enojar a los trabajadores de Ohio, o mantenerlas y golpear así a los exportadores de Florida, precisamente el estado que le dio la victoria en los polémicos comicios de 2000 ante el demócrata Al Gore.
Con este panorama, Bush decidió correr el riesgo de contrariar a la influyente industria del acero y el no menos poderoso sindicato metalúrgico, para evitar una guerra comercial con Europa, Japón y Corea y no desilusionar a los exportadores de Florida y California, pero, al mismo tiempo, advirtió que Washington saldrá a pelear contra los subsidios y el dumping.




Dejá tu comentario