Pese a la inflación en niveles récord, Christine Lagarde descartó subir las tasas al ritmo de la Fed

Economía

Pese a que la zona euro enfrenta fuertes subas de la tasa de inflación (en torno al 5%), para Lagarde la situación es "diferente" que en EEUU pese a las presiones de los economistas de distintos países afectados por la consecuencia de la pandemia.

Christine Lagarde se diferenció de las decisiones de Jerome Powell, Titular de la Reserva Federal, y aseguró que el Banco Central Europeo (BCE) tiene "razones suficientes" para no ir al mismo ritmo que la Fed en relación a la suba de tasas.

Pese a que la zona euro enfrenta fuertes subas de la tasa de inflación (en torno al 5%), para Lagarde la situación es "diferente" que en EEUU. La inflación es “claramente más débil” en la eurozona, mientras que la recuperación económica de la región tampoco está tan avanzada como en Estados Unidos, puntualizó en su habitual conferencia.

“Tenemos todas las razones para no reaccionar tan rápida y abruptamente como podríamos imaginar que lo haría la Fed”, dijo Lagarde. “Pero hemos comenzado a responder y, por supuesto, estamos preparados para responder con la política monetaria si las cifras, los datos y los hechos lo requieren”.

El BCE se ha visto presionado para que actúe después de que la inflación en el bloque monetario alcanzara un récord del 5% el mes pasado. Sin embargo, aunque los funcionarios acordaron reducir los estímulos implementados durante la pandemia, dicen que es muy poco probable que se suban las tasas de interés este año, ya que el actual brote de inflación está impulsado por los shocks de oferta y el aumento de los costos de la energía, y debería disminuir gradualmente.

En las condiciones actuales y las previsiones de inflación, “no se espera un aumento de las tasas de interés en 2022”, dijo Juan Pablo Hernández de Cos, miembro del Consejo de Gobierno del BCE, en una entrevista con la cadena de televisión española TVE.

Los miembros del Consejo de Gobierno del BCE reunidos en diciembre advirtieron que “no se podía descartar” una inflación más alta durante más tiempo, según un informe de la reunión. Algunos funcionarios también argumentaron que no deben transmitir la impresión de que están comprometidos con la compra de bonos más allá de este año.

La Fed, por su parte, aceleró el retiro de los estímulos y señaló que comenzará a subir las tasas a partir de marzo después de que el crecimiento de los precios al consumidor alcanzara el 7% en diciembre. Esta cifra es la más alta en casi cuatro décadas y está generando temores de repercusiones debido al aumento del costo de la vida.

Los mercados financieros están poniendo a prueba la determinación del BCE de esperar a que pase el aumento de los precios, apostando a un alza de tasas en septiembre. Los rendimientos de la deuda alemana de referencia subieron el miércoles por encima de cero por primera vez desde antes de la pandemia. Lagarde no pareció preocupada cuando se le preguntó al respecto.

El aumento de los rendimientos significa que “los fundamentos de la economía se están recuperando”, dijo. “Significa que hay confianza en el crecimiento y, en tales condiciones, las tasas aumentarán gradualmente”.

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