25 de septiembre 2003 - 00:00

Cierre de Dubai: Argentina e Irak se llevaron la atención

Dubai - La Argentina e Irak, y la flexibilización de los tipos de cambio, acapararon la atención de los delegados en la Asamblea Anual del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), que se clausuró ayer en Dubai, Emiratos Arabes.

La asamblea concluyó con una nota de optimismo -la economía mundial apunta incipientes señales de recuperación-y otra de alerta: es necesario fomentar el diálogo entre países en desarrollo e industrializados, en especial tras el fracaso de las conversaciones de Cancún (México) sobre comercio.

En ese sentido, el director general del FMI, Horst Köhler, advirtió que las naciones en desarrollo no podrán lograr el crecimiento necesario y seguirán «teniendo el terreno abonado para el terrorismo y problemas similares».

•Protagonistas

La Argentina se convirtió en uno de los grandes protagonistas de la cumbre, donde el ministro de Economía, Roberto Lavagna, presentó la propuesta de reestructuración de la deuda con los acreedores privados.

Mientras el FMI aprobaba el acuerdo, en el Centro de Convenciones se reunían los ministros de Finanzas del Grupo de los Siete (G-7) países más desarrollados -con la única excepción del francés Francis Mer-para pedir más flexibilidad en el cambio de las divisas asiáticas, una iniciativa que revolucionó los mercados.

•Reacción

«Es deseable más flexibilidad en los tipos de cambio en países o áreas económicas de peso, para promover ajustes extensos y graduales en el sistema financiero internacional, basados en los mecanismos de mercado», indicaron en un comunicado Estados Unidos, Canadá, Japón, Reino Unido, Francia, Italia y Alemania.

La declaración generó una inmediata reacción del yen, que entró en caída libre y registró sus cotizaciones más bajas en los últimos dos años, informó la agencia internacional.

En parte, el desajuste en la cotización de las divisas asiáticas se debió al alto déficit por cuenta corriente de Estados Unidos, en la actualidad en torno a 6 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI).

Este déficit, que se suma al presupuestario de Estados Unidos, es uno de los principales riesgos para la economía mundial denunció el FMI en la asamblea, donde alertó sobre el peligro que supone que Estados Unidos funcione como «único motor» e instó a fomentar la demanda interna.

•Riesgos

El Fondo advirtió también sobre los riesgos que representa, para los países en desarrollo, el aumento de sus niveles de deuda pública, que se sitúa en torno a 70 por ciento de su PBI.

Mientras los delegados de los 184 países miembros del FMI y el BM analizaban estos asuntos, el gobierno de transición iraquí aprovechaba también los márgenes de la asamblea para presentar un conjunto de amplias reformas económicas.

El capital extranjero podrá entrar al ciento por ciento en todos los sectores del país, excepto en el petrolero.

Pero aunque la ley excluye la propiedad extranjera en el sector de los recursos naturales, sí permite la constitución de empresas de riesgo compartido (joint ventures).

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