29 de noviembre 2001 - 00:00

COMENZÓ LA RECESIÓN EN EEUU

(El periodista dialoga con el experto en mercados internacionales personificado por Gordon Gekko del film «Wall Street» de Oliver Stone, quien explica por qué el famoso Buró Nacional de Investigación Económica (NBER) sostiene que en marzo comenzó la recesión. Gekko sostiene además que aún es muy prematuro aventurar el fin de la recesión más allá que algunos indicadores muestren mejoras. Este es el dialogo con el analista internacional.)

PERIODISTA: Si uno leyó los diarios las dos últimas semanas y tropieza ahora en primera plana con la noticia de que se certifica el comienzo de la recesión en los EE.UU., la conclusión obvia es que la recesión ya había terminado antes de empezar.

Gordon Gekko:
No es la primera vez que ocurre. Sucedió también en la recesión anterior en marzo de 1991. La prensa puede matar hoy a la recesión y resucitarla un tiempo después. Así varias veces. Eso le da ventajas...

P.: Le quita precisión, pero le otorga el mérito de la anticipación.


G.G.:
No lo discuto. No está mal para un producto altamente perecedero.

P.: ¿No es curioso haber leído tantas líneas sobre el fin de la recesión y no poder recordar con justeza sus primeros pasos?


G.G.:
Que yo sepa hemos discutido hasta hace poco tiempo sobre el comienzo de la recesión. Y la razón principal es que faltaba la partida oficial de nacimiento.

P.: ¿Quién hace las veces del Registro Civil?


G.G.:
El Buró Nacional de Investigación Económica. Una sociedad civil conocida por su acrónimo en inglés como NBER. Sus miembros son los que ponen las fechas de comienzo y final de cada ciclo económico.

P.: ¿Y nadie discute su veredicto?


G.G.:
Se acepta pacíficamente. El NBER viene trabajando con la medición del ciclo desde los años '30. Cuando tallaban Wesley Mitchell y Arthur Burns. Hoy lo preside Martin Feldstein. No es infalible, por supuesto, pero es la fuente idónea.

P.: ¿Martin Feldstein, quien fuera asesor de Ronald Reagan, fue quien tomó la decisión?


G.G.:
Un comité de seis académicos. Aparte de Feldstein, Robert Hall, Ben Bernanke, Victor Zarnowitz, Jeffrey Frankel y Robert Gordon.

P.: La expansión comenzó en marzo de 1991.Y concluyó en marzo de 2001. Son diez años exactos. La más larga de la historia.


G.G.:
Correcto.

P.: El PBI creció en el primer trimestre (1,3%) y también en el segundo (0,3%). Sólo decayó en el tercero (-0,4%)... ¿No es curioso entonces que se diga que la recesión comenzó en marzo?

G.G.: Sí lo es. El NBER no se basa en las estadísticas del PBI para formar su opinión. Le da un peso pequeño porque las revisiones son continuas además de muy significativas. Más bien releva una canasta de cuatro series mensuales (y no trimestrales como el PBI) que tiene la propiedad de seguir muy de cerca la evolución de la actividad económica.

P.: La archiconocida definición de una recesión como la sucesión de dos trimestres consecutivos en retroceso en la serie del PBI no es la vara que usa el NBER?


G.G.:
Usted lo dijo. No lo es. La mayor parte de las recesiones se ajusta a esta definición pero no todas.

P.: ¿Sigo sin entender por qué se afirma que la recesión comenzó en marzo cuando el PBI creció hasta el tercer trimestre?


G.G.:
Dos de las cuatro series coincidentes estaban en caída antes de marzo. Producción industrial y las ventas del comercio e industria. En marzo se sumó el empleo. Y como es la serie individual que tiene mayor peso, su punto de inflexión resultó decisivo.

P.: ¿Qué pasó con la cuarta serie? ¿Era la pieza que demoró el veredicto?


G.G.:
No. La cuarta serie -una serie referida al ingreso personal disponible-todavía está en alza.

P.: ¿No es extraño?

G.G.: Con la baja de impuestos que gatilló el presidente Bush, esa variable está en pleno auge. No bajará tampoco en el año 2002.

P.: Pero no impide la recesión...


G.G.:
No. Es un comportamiento que se desvía mucho de lo que ha sido la norma en el pasado. Pero hay sí varios antecedentes de recesiones en los que el ingreso real disminuye sólo de forma leve. Sucedió en cinco de las últimas nueve.

P.: ¿Qué papel jugaron los atentados del 11 de setiembre?


G.G.:
Crucial. Es por ellos que el NBER ha tomado la decisión de formalizar ahora el anuncio de recesión.

P.: Pero la economía ya estaba en recesión en marzo...


G.G.:
Recién cuando se conocieron los números de empleo de Octubre se tomó una decisión. Antes del 11 de setiembre la caída en los indicadores era muy moderada. Muy poco para bautizar el proceso como una recesión. Es otra manera de ver el fenómeno que usted apuntaba citando los datos de PBI. Después de los atentados, se profundizó la caída del empleo y de la producción industrial. Se traspasaron los umbrales de retroceso que usa el NBER y de ahí el anuncio.

P.: ¿Cuáles umbrales?

G.G.: La producción industrial cayó 6% desde su máximo en setiembre 2000. En la recesión promedio, su merma es de sólo 4,6%. Y el empleo retrocedió 0,7%, o sea 70% del repliegue típico que se verifica en una recesión. Aunque el mes próximo la economía comience una recuperación, la contracción registrada amerita ya el rótulo de recesión.

P.: Tenemos una fecha. El comienzo de la recesión. Nos falta establecer el punto final. Los mercados ya anticipan una recuperación pero ¿qué dice el arsenal que utiliza el NBER?


G.G.:
Sólo las ventas del comercio e industria han cambiado de curso y tomado un sendero ascendente. Empleo y producción industrial todavía muestran registros en baja. Muy pronunciados. Es demasiado pronto para definir una respuesta definitiva como la que emite el NBER aunque si la recesión se asemejase a la contracción promedio sólo restaría anotar una reducción marginal del empleo. De un poco más de la mitad en magnitud de la que ya vimos entre marzo y octubre.

Dejá tu comentario

Te puede interesar