16 de julio 2001 - 00:00

Comienza la última semana para que se venda Aerolíneas

En medio de la fuerte crisis política y financiera que atraviesa el país, comienza hoy la última semana para que la SEPI encuentre un comprador para Aerolíneas Argentinas. La fecha límite es el próximo lunes 23, según el plazo autoimpuesto por la misma sociedad española para vender o, en caso contrario, llevar a la quiebra o a la liquidación a la empresa de bandera.

Se puede asegurar que si la SEPI empezó negociaciones con algún grupo interesado y no llegó a un acuerdo definitivo antes del 23, prorrogará la asamblea de accionistas por tres semanas más, tomándose todo el plazo legal que tiene para ratificar o no el concurso preventivo.

Sin embargo, no hay por ahora indicios de que haya negociaciones abiertas, y no es posible medir cómo juega la crisis interna en la decisión de la SEPI. Puede creerse que ante la convulsión económica y social, el gobierno de España -presionado incluso por las empresas y bancos de ese país que operan en la Argentina-trataría de evitar el cierre de Aerolíneas. Pero tampoco puede descartarse que la SEPI, organismo estatal con cierta independencia de las autoridades españolas, podría ver una oportunidad para irse de Aerolíneas en medio de la crisis política y de la debilidad del gobierno argentino.

Hay trascendidos confiables según los cuales el ministro de Infraestructura, Carlos Bastos, no logró en su último viaje a España, la semana pasada, un compromiso claro de la SEPI o del gobierno español de que pagarán las indemnizaciones al personal en caso de cierre.

El gobierno argentino, además, sometido a las presiones de la crisis, no sólo no está negociando una salida ordenada con España, sino que ni siquiera terminó de definir la política aerocomercial y el plan de competitividad para el sector.

Hasta ahora por lo menos hay cuatro interesados: -Aerocontinente, empresa peruana de aviación, con presuntas vinculaciones con el lavado de dinero, que no sería aceptable ni para la SEPI ni para el gobierno argentino.

-Air Plus Argentina, participada por Air Comet de España y su controlante, el grupo Viajes Marsans, que también tiene 51% de Spanair.

-Juan Carlos Pellegrini, ex presidente de Aerolíneas, que busca armar un grupo inversor, lo que no resulta fácil en las actuales condiciones financieras.

-Eduardo Eurnekian, que compró recientemente una participación en LAPA, pero dijo que venderá su parte en Southern Winds, y tiene, además, 33% de la concesión de los aeropuertos.

Marsans y Eurnekian parecen ser los únicos que cuentan con recursos o con posibilidades de financiamiento, según lo que se conoce hasta ahora. Pero ambas partes pretenderían que la SEPI cambie de actitud y, en vez de esperar a que ellos acerquen una propuesta, sean los funcionarios españoles los que las llamen para encontrar una salida.

Hay quienes descreen del interés de Marsans-Air Comet y hay otros que dicen que su actitud es sólo una estrategia para negociar mejor con la SEPI. Ayer, hasta fuentes vinculadas a Eurnekian llegaron a decir que el empresario decidió reforzar LAPA y «esperar a ver» cómo evoluciona la crisis de Aerolíneas. Sin embargo, en el caso del empresario argentino es más fácil presumir que se trata más de una posición para negociar mejor con la SEPI, los gremios y el gobierno argentino, que de una decisión tomada.

De todas formas, si la situación política se complica todavía más en las próximas horas, no es fácil prever tampoco qué hará Eurnekian, sobre todo porque a través de LAPA podría quedarse con parte de las rutas de Aerolíneas e ir tomando personal a medida que lo requiera. Tampoco se sabe si Eurnekian logró encontrar socios que lo acompañen en el negocio, en el viaje a Europa y Estados Unidos de los últimos quince días, y si tendrá algo cerrado cuando llegue mañana.

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