Con auxilio de Paraguay y Brasil se superaría 11/7

Economía

El gobierno está extremando las medidas en materia energética para atravesar las dos próximas semanas con el menor costo posible, aun cuando las represas hidroeléctricas del Comahue dejarán de generar desde el miércoles próximo 890 megavatios menos, y se anticipa que entre domingo y lunes volverá a ingresar una ola de frío polar a Buenos Aires.

Para sustituir a los megavatios que se perderán de las represas patagónicas, el sistema dispondrá de 600 megavatios más provenientes de Brasil, que ya desde mayo está vendiendo a nuestro país una cantidad similar, con lo cual la importación proveniente de ese país rondará entre 1.100 y 1.200 megavatios.

Además de esto, el gobierno logró un acuerdo con Paraguay para la importación transitoria de otros 300 megavatios, con lo cual el faltante que se registrará en el Comahue quedaría compensado.

Pero la semana próxima, aun con el fin de semana largo, se presenta más complicada desde el lado de la demanda residencial, porque se esperan temperaturas más bajas. Expertos en el tema indican que si falta energía, el gobierno optará por el recurso de aumentar las restricciones a la industria.

Hasta ahora, y también durante el fin de semana, unas 4.800 empresas de todo el país, incluidas industrias, comercios y entidades financieras, están obligadas a restringir en conjunto 1.200 megavatios entre las 16 y las 24. Se cree que en caso de necesidad, ese ahorro forzoso se podría ampliar desde las 8 hasta las 24 o bien aumentar la cantidad de megavatios que deben limitarse. Según funcionarios oficiales, no hay pensada otra medida de ahorro hasta ahora. Esto descarta la limitación de la iluminación en autopistas o la obligación de apagar carteles luminosos y luces ornamentales.

Esta decisión es sobre todo política, porque, según dicen los técnicos, si se hubiera tomado hace un mes, hoy todavía quedarían reservas de agua en Piedra el Aguila y Pichi Picún Leufú, las dos hidroeléctricas que dejarán de generar la semana próxima.

Si no se planea cortar las luminarias, menos aún en los proyectos oficiales, se considera la idea de aplicar cortes programados y rotativos de electricidad en hogares. Hay quienes creen que este tipo de medida, en cambio, podría convertirse en inevitable en el próximo verano.

  • Aspiración

    Pero el gobierno aspira primero a pasar las dos próximas semanas, a lograr un alivio durante las vacaciones de invierno y a que la escasez sea menos evidente en agosto y setiembre con temperaturas benignas, de modo de llegar a las elecciones sin una catástrofe energética.

    Según versiones confiables, además de las mayores exportaciones desde Brasil y Uruguay, el gobierno, a través de Cammesa, la empresa mixta que opera el despacho eléctrico, está forzando a que se pongan en funcionamiento autogeneradores ya obsoletos que consumen mucho combustible, para paliar la escasez de electricidad.

    Por otra parte, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, recorre permanentemente las centrales térmicas como si éstas estuvieran escondiendo producción, y se trenza en diálogos poco cordiales con el personal ejecutivo. Un allegado al funcionario sostuvo que «hay falta de mantenimiento adecuado en las usinas».

    Las centrales siguen operando sólo con combustibles sustitutos,luego de que Moreno les prohibió usar gas para reasignarlo a la industria.

    En cambio, la falta de luz está afectando en particular a las industrias con procesos continuos que deben suspender una o dos horas antes de aplicar la restricción fijada por Cammesa. No obstante, está empezando a notarse que talleres medianos que no deberían estar enlistados, por no llegar al piso de consumo de 300 kilovatios, también habrían tenido cortes en los últimos días.

    Con el gas también Moreno presiona a las petroleras para que aparezca como si se lo estuvieran retaceando. Por el momento, y durante los últimos siete días, las industrias con contrato de suministro firme están recibiendo gas, pero la semana próxima, con más frío, no se descartan nuevos cortes.

    Luego de que se corta el gas a empresas, la siguiente variable de ajuste es el GNC, pero el gobierno trataría de evitar cortes de este producto por las protestas que realizan los taxistas.

    Desde el lado empresarial, se amenaza con más suspensiones de la producción y del personal, y se insiste en que el sacrificio «debe ser compartido», mientras, además de los motivos electorales, el gobierno cree que la industria está en condiciones de conseguir energía propia si la paga a precio libre.
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