18 de marzo 2003 - 00:00

Con mercado más libre, el dólar sigue bajando

Con menos controles, el dólar siguió en baja. Después de las medidas que tomó el Banco Central el jueves pasado, cuando liberó al público y a las empresas de algunas limitaciones para comprar dólares, la divisa perdió dos centavos. Ayer cerró a $ 3,13 para la venta. La caída se explica en la menor demanda del mercado mayorista. Con apenas 300 mil dólares, el Banco Central cubrió la demanda de este sector. Como contrapartida, los exportadores se deshacen rápidamente de sus dólares porque ven que cada día cae su precio. Ayer colocaron 9,1 millones de dó-lares. De esta manera, las reservas internacionales aumentaron en 8,8 millones de dólares. Cada 10 centavos que cae el dólar, el Estado pierde de recaudar por retenciones a la exportación $ 150 millones al año, aproximadamente.

Con mercado más libre, el dólar sigue bajando
La reducida participación del Banco Central en el mercado de cambios, sumada a la ausencia de demanda de privados, provocó ayer una nueva baja del precio del dólar de otros dos centavos, al pasar de $ 3,15 a $ 3,13.

El billete estadounidense se aproxima nuevamente a valores cercanos a $ 3,06/$ 3,08, nivel que tocó a mediados de enero, aunque rebotó rápidamente el mismo día en que llegó a ese piso. Ni la liberación del control de cambios, que entre otras cuestiones permitió incrementar de $ 150.000 a $ 200.000 la compra mensual de divisas, ni la cercanía de las elecciones, generó un rebote. Tampoco la inminencia de una guerra contra Irak provocó que el dólar tomara temperatura.

• Clave

Un dato clave es que el Central interviene cada vez menos en el mercado libre y, por lo tanto, dejó de ser el principal sostén de la cotización. Este fenómeno, que se dio con mucha fuerza a partir de setiembre de 2002, continuó hasta enero de este año. Pero a partir de entonces, la intervención perdió intensidad, tanto en lo que respecta a la compra como a la venta diaria de divisas.

El resultado es que el mercado de cambios se va acercando cada vez más a un sistema de flotación limpia.
Ese esquema implica que el Banco Central deja de intervenir totalmente en el mercado cambiario, siendo sólo la intervención de la oferta y la demanda entre privados lo que termina estableciendo diariamente el precio de la divisa. Es similar al que se da con la compra y venta de acciones, bonos y otros activos bursátiles, en el que el precio es fijado por la libre negociación de las partes.

En este sentido, el titular del BCRA, Alfonso Prat-Gay, tomó en los últimos meses varias medidas tendientes a liberar el control de cambios, con el fin de incrementar la demanda de divisas. La intención fue darle mayor «profundidad» al mercado de cambios, lo cual se está consiguiendo paulatinamente.

De hecho, un porcentaje creciente de la operación en el mercado Forex Siopel del Mercado Abierto Electrónico, por donde pasa el grueso de la compraventa de divisas, registra una menor intervención del Central y participación creciente del sector privado. La adquisición de dólares que efectuaba durante el año pasado la autoridad monetaria está siendo reemplazada por la presencia de privados.

El promedio mensual de compras del Central (sin incluir las ventas) demuestra esta caída de la participación: en julio la cifra llegaba a u$s 61,3 millones diarios. En diciembre todavía estaba a un alto nivel de u$s 58,8 millones. Pero en 2003 se nota una drástica reducción del BCRA en el mercado, porque baja a u$s 27,4 millones y en febrero a u$s 14,5 millones. En lo que va de marzo, el promedio se reduce a u$s 11,3 millones de compras de dólares por día.


• Compradores

Entre quienes demandan dólares figuran importadores, empresas y bancos que giran dividendos o pagos de utilidades al exterior y también especuladores.

La de ayer resultó una jornada atípica. Compró apenas u$s 9,1 millones, pero aun así terminó con un saldo positivo superior a los u$s 8 millones, ya que sólo vendió divisas por u$s 300.000 en el mercado mayorista.

Esta reducción incomoda al gobierno, que por cada centavo que baja pierde recaudación de algunos impuestos clave, como el caso de las retenciones a las exportaciones, que se cobran en dólares. Sin embargo, desde el Central prefieren que sea el mercado el que estipule el valor. Prat-Gay aseguró que no está interesado en controlar el precio del dólar, sino en cuidar que «la inflación se mantenga dentro de lo estipulado en el presupuesto», es decir por debajo de 22 por ciento anual.

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