23 de octubre 2001 - 00:00

Con poco monto se apostó por una suba

Con poco monto se apostó por una suba
Una breve consulta informal durante la noche del domingo hacía prever una mala rueda. Esto de alguna manera se confirmó antes de la apertura cuando la gente de SBC Communications anunció que no sólo no cumplía con los números que esperaba el mercado, sino que además despedía miles de empleados en un nuevo intento de reorganización. El promedio industrial arranco así con una baja de 0,40% mientras que el NASDAQ retrocedía 0,66%. Pero en lugar de seguir bajando, media hora después los índices estaban firmes del lado ganador. Al momento de buscar alguna explicación, muchos apuntaron a una serie de comentarios que realizó el presidente de Intel en Asia, y que no sólo beneficiaron de manera directa a la principal fabricante de microprocesadores del mundo que terminó el día ganando 4,7%, sino a todo el resto de su sector, que medido por el índice que elabora la Bolsa de Filadelfia treparon 5,4%. Pero esto no debe dar la idea de que se trató de un día en que sólo las grandes empresas tecnológicas brillaron. Pasada la una de la tarde el anuncio que dos empleados del Servicio Postal habrían contraído ántrax pulmonar, puso un parate entre los inversores y los precios comenzaron a retroceder, aunque sin pasarse del lado perdedor. Se conoció entonces el balance de American Express, que sumado a los de 3M y U. S. Steel, con números «menos malos» a lo esperado, impulsaron a las empresas (al final del día: papel +2%, químicos 3% y Aerolíneas 4%) y las financieras (+ 1,5%) generando un nuevo «rally» alcista. Para cuando sonaba la campana de cierre en el NYSE, el Dow quedaba en 9.377,03 puntos, mostrando una mejora de 1,88%, en tanto que el NASDAQ ganaba 2,2%. Si bien lo ocurrido ayer, puede dar idea de un mercado dispuesto a salir del sentimiento pesimista de la semana pasada, la caída del volumen a sólo 1.098 millones de acciones en el mercado tradicional y 1.528 en el electrónico, parece reflejar las dudas que existen entre los inversores, que ahora no sólo deben mirar lo que ocurre con las empresas y el mercado, sino cómo están evolucionando el frente militar y el bacteriológico. Lo peor, pasó por Enron, que se desplomó 21%, no por cuestiones de su negocio sino por la investigación que lanzó sobre ella la SEC. Para seguir de cerca, el dólar que trepó a 89,84 centavos por euro, lo que diga hoy Alan Greenspan y los números de AT&T, Exxon, Compaq, Lucent, etc.

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