15 de abril 2005 - 00:00

"Con recetas del Fondo no se crece ni se paga deuda"

Kirchner y el canciller Gerhard Schröder se reunieron ayer, en el tercer día de la gira que el presidente argentino realiza por Alemania.
Kirchner y el canciller Gerhard Schröder se reunieron ayer, en el tercer día de la gira que el presidente argentino realiza por Alemania.
Berlín - El presidente Néstor Kirchner insistió ayer en su propuesta sobre la «necesidad» de reestructurar los organismos multilaterales de crédito, «empezando por el Fondo Monetario Internacional», al que acusó por promover la aplicación en distintos países de recetas «producto de un modelo políticoeconómico al servicio de intereses ajenos al bien común».

En una conferencia pronunciada en la Fundación Friedrich Ebert de esta ciudad, Kirchner aseguró que la necesidad de reestructurar el FMI «se evidencia cuando se escucha a su tecnocracia plantear nuevas exigencias a medida que avanzamos en la solución de nuestros problemas». Se refirió así a la presión para que la Argentina incluya en el proceso de reestructuración de su deuda a los bonistas que quedaron fuera del canje.

«Por decenas hemos visto fracasar a distintos gobiernos en distintos países aplicando esas recetas encerrados en un patético círculo vicioso», aseguró el Presidente.

Kirchner, en su intervención, rechazó en general la adopción de «modelos importados e impuestos» pensados más para recuperar el dinero prestado a los países afectados que para «el desarrollo positivo de éstos».

Esos modelos, según Kirchner, terminan llevando a que «el gobierno de turno y el propio Estado pierdan representatividad ante los ojos de la mayoría de los ciudadanos, lo que va quitando sustentabilidad a cualquier plan o programa».

«En esas condiciones, no se crece, ni se paga deuda»,
advirtió el Presidente. Kirchner recordó que la Argentina viene de sufrir «una de las catástrofes socioeconómicas más graves de su existencia» y lo atribuyó precisamente a haber seguido las recetas de los organismos de crédito «producto de un modelo político-económico al servicio de intereses ajenos al bien común».

Ese modelo, dijo, ha « favorecido la proliferación de genocidas, ladrones y corruptos». La alternativa, según Kirchner, es comprender que «no existen recetas mágicas que den resultado en todo tiempo y lugar» y que es «aconsejable que, en un marco de racionalidad, cada país pueda elegir su mejor camino para el desarrollo con inclusión social».

• Posibilidades

Luego, Kirchner pasó a trazar un panorama del proceso de recuperación de la Argentina tras la crisis, y subrayó cómo se había podido salir de la catástrofe manteniendo el sistema democrático y cómo se han obtenido logros, como tasas de crecimiento anual de 12% durante 12 trimestres consecutivos.

«Con arduo trabajo y sacrificio, el país se ha estabilizado y está creciendo con solidez fiscal, recuperación de las reservas y del ingreso, baja inflación, expansión de las inversiones, aumento y diversificación de las exportaciones, y creación de empleo genuino», dijo.

En cuanto a la relación con Alemania, Kirchner subrayó cómo muchas empresas alemanas habían seguido invirtiendo en la Argentina pese a la crisis, y dijo que «ya están obteniendo beneficios de su inversión».

Además, resaltó las posibilidades que abren acuerdos logrados con el Servicio Alemán de Intercambio Académico y la Sociedad Max Planck en el campo de la cooperación científica y tecnológica.

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