Concluyó ayer el paro del agro

Economía

Ayer entraron sólo 313 cabezas (lo más habitual son 12.000 para un martes) aportadas por los productores que rompieron, aunque mínimamente, el alto acatamiento que tuvieron los 4 días de protesta del campo ante la merma en rentabilidad por las políticas del gobierno. Se escuchan las primeras opiniones sobre el Plan Ganadero y se oirán más al analizar la posibilidad de nuevas medidas de acción directa. Ese Plan Ganadero es bueno pero los productores dicen que no hay certezas con este gobierno y que no están incluidos en las políticas de Estado. En definitiva, temen tomar créditos -aunque sean adecuados por tener tasas subsidiadas- porque cuando en años aumente la producción se los vuelva a castigar con una prohibición de exportar. Que nunca en la historia ganadera se haya producido un hecho como el del viernes -hombres del gobierno presionaron a empresarios frigoríficos y de supermercados para que no compraran y quedara la hacienda hasta ayer- es un precedente que llevará largo tiempo recomponer en la relación del presidente Kirchner con la gente del campo. Es algo que muchas veces no miden los funcionarios menores que ven fácil en esta época aplicar autoritarismo desde el Estado.

«La medida fue un éxito, y hemos logrado la unidad de los productores. Y cuando el campo está unido en reclamos justos, el acatamiento es total», indicaba anoche Mario Llambías al efectuar un balance del paro agropecuario que Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) realizó durante los últimos 4 días con fuerte impacto en el mercado ganadero y en la actividad comercial de muchos pueblos del país.

Los ruralistas de CRA evaluarán hoy los próximos pasos por seguir, mientras su principal entidad, CARBAP, que reúne a los productores de Buenos Aires y La Pampa, definirá mañana en una asamblea cómo continuará la relación con el gobierno. No descartan ninguna opción: continuar con el diálogo o gestar una nueva medida de protesta. 

Los ruralistas cerraron las jornadas con entregas de petitorios a los gobernadores de una docena de provincias, así como un día antes habían hecho lo propio con intendentes.

En Buenos Aires, Llambías y el presidente de CARBAP, Javier Jayo Ordoqui, y la vice Analía Quiroga, junto a productores del interior bonaerense se movilizaron en camionetas hasta la gobernación, donde fueron recibidos por el ministro de Agricultura, Raúl Rivara.

Si bien la intención de los dirigentes rurales era que los recibiera el gobernador Felipe Solá, en ese momento el funcionario se encontraba en un acto en la localidad de Ensenada con trabajadores del gremio de Obras Sanitarias.

«Este es un reclamo genuino por un proyecto de país, y si el Presidente lo entiende así y cree que no es una lucha de poder, puede haber un acercamiento», indicaba Llambías, quien analizó que la relación del campo con el gobierno nacional «es la más difícil desde la llegada de la democracia debido al intervencionismo marcado que tiene en las políticas del sector».

  • Contundente

    En Santa Fe hubo más de 600 empresarios rurales, movilizados en más de 200 camionetas y automóviles. La Casa de Gobierno de Santa Fe fue el punto de encuentro de productores llegados desde Reconquista, Vera, el gran Rosario, Rafaela y San Justo. En la columna, que partió de la sede de la Sociedad Rural local, estuvo el presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe (CARSFE), Manuel Cabanellas, quien le indicaba a Ambito Financiero que «fue una medida contundente pese a las actitudes del gobierno que quiso inmovilizarlo. Vamos a seguir con nuestro objetivo de insertar en la política las preocupaciones de los productores de lácteos, granos y de carne». Los dirigentes rurales fueron recibidos por diputados opositores en la Legislatura, a quienes entregaron un petitorio, y luego llevaron otra copia a la sede del Ejecutivo provincial. El gobernador de Santa Fe, Jorge Obeid, estaba de viaje, pero había anticipado que no recibiría a los ruralistas, mientras la vicegobernadora María Eugenia Bielsa «tampoco quiso atendernos», indicaron los ruralistas, quienes igual dejaron el documento a un secretario. 

    En San Luis, otro de los puntos fuertes de la protesta del campo, se realizó una manifestación en la ciudad capital-con una marcha de vehículosfrente a la Casa de Gobierno. La movilización fue ruidosa, ya que por las calles de la ciudad transitaron camiones, maquinarias, tractores, camionetas y vehículos particulares que hacían sonar sus bocinas. Desplegaron pancartas alusivas a la protesta rural. En la sede de gobierno los productores fueron recibidos por la vicegobernadora a cargo del Poder Ejecutivo, Blanca Pereyra de Yáñez, a quien le entregaron un petitorio para que lo hagan llegar a las autoridades nacionales, especificando los problemas que afectan al sector. 

    El petitorio repartido ayer, redactado en CRA, con anexos según la provincia, indica que la entidad «ha advertido en reiteradas oportunidades que la falta de una política agropecuaria nacional trae como consecuencia una reducción y /o estancamiento de los niveles de producción que impide dar adecuada respuesta a los requerimientos, tanto del consumo interno como de una creciente demanda internacional. Sin embargo, el gobierno nacional implementó una serie de medidas que, lejos de acercar soluciones a los problemas que se pretendía enfrentar, contribuyen a profundizar las razones que llevaron al estancamiento productivo señalado».

    Además, plantea la necesidad de «incorporar al campo al proyecto de país en el que debemos trabajar. Es por ello que el sentido de esta medida de fuerza a la que hemos convocado pasa por un llamado a las autoridades correspondientespara que, en conjunto con los sectores involucrados, trabajemos en el diseño de una Política Agropecuaria Nacional, inserta en el proyecto de país en el que todos queremos comprometernos».
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