10 de septiembre 2004 - 00:00

Confirman demora en oferta a bonistas

Recién el 1 de noviembre el gobierno comenzará formalmente la oferta a los acreedores. Es porque la Securities and Exchange Commission (SEC), el ente que controla mercados en EE.UU., no da el visto bueno a la propuesta argentina por el default. En el mejor de los casos, ello sucedería a fines de octubre. Roberto Lavagna se va quedando con poco margen de maniobra: todo el proceso -una vez lanzado, dura seis semanas- debe estar cerrado antes del 15 de diciembre. Si no, indefectiblemente pasará para el año 2005. De suceder esto, se complicaría más la relación con el FMI y se debería seguir pagándole al organismo con reservas. Todo es fruto de la poca idoneidad que desde el inicio mostró el equipo económico para llevar adelante una operación de este tipo. Al país no le sale gratis, ya que se acumulan más juicios en su contra y, por ende, más bonistas que rechazarán la propuesta oficial. Ayer, Lavagna, desde Brasil, insistió en que no habrá cambios en la oferta por lanzarse. Será difícil, entonces, que pueda lograrse una aceptación de 40 por ciento de la deuda en default. Aun así, en Economía aseguran que superará 50 por ciento.

Guillermo Nielsen
Guillermo Nielsen
En una reunión ayer con los bancos locales que asesoran al gobierno por el default, el equipo económico confirmó la demora existente para lanzar la oferta a acreedores. Tal como anticipó este diario ayer, la aprobación de la Securities and Exchange Commission (SEC, el ente supervisor de mercados en EE.UU.) está trabada, y, en el mejor escenario, será para fin de octubre cuando se consiga esa luz verde.

En el cronograma oficial, ahora se contempla dar formalmente por iniciado el proceso el lunes 1 de noviembre. Es ello en el mejor escenario. Pero, al mismo tiempo, fuentes oficiales aportaron otros datos importantes del estado de la renegociación de la deuda y de la relación con el FMI. Son los siguientes:

• Habrá un premio a los bonistas que desde el 1 de noviembre adhieran a la propuesta.No será dinero o más bonos, sino que contarán con ventaja para recibir los nuevos bonos que solicitan.

• Hay que tener en cuenta que se dispuso oportunamente asignar un cupo de emisión a los bonos Par, Descuento y Cuasi Par, que se entregarán en reemplazo de los que hoy están en default. Los más demandados seguramente serán los Par, los que no tienen quita, pero se recupera el capital total recién a los 35 años. Los pequeños ahorristas son lo que se verían en primer lugar interesados en no sufrir quitas y elegir este papel.

Lo que quiere el equipo económico es que los bonistas no esperen hasta último momento para aceptar la propuesta. Precisamente, su fecha de cierre rondará el 10 de diciembre, poco antes de que, en víspera de los feriados por Navidad, los grandes inversores se ausenten de todos los mercados.

• Las expectativas oficiales son las de 50% o poco más de aceptación de la oferta sobre el total de la deuda por renegociar. Con las AFJP ya están negociando; aún no hay acuerdo, pero sería muy difícil que no lo hubiera. Con los otros inversores institucionales locales (compañías de seguros) se mantiene 25% del total de la deuda en default. Sostienen en Economía que no será difícil lograr que el otro 25% ( especialmente argentinos que tienen bonos, pero a través de entidades extranjeras onshore y offshore) adhiera.

• Mendoza

• Está siendo seguida muy de cerca por el equipo económico la oferta de la provincia de Mendoza a los acreedores. Proponen una quita de sólo 35% en el valor presente (contra casi 80% del gobierno nacional), pero aun así no lograrían superar 50% de adhesión. Pero es por causas muy diferentes de las de la propuesta de Lavagna: esos títulos están concentrados en muy pocos tenedores y ejercen, por lo tanto, una presión mayor en la negociación.

En relación con lo que sucede con la relación Argentina-FMI, no causaría tanto rechazo en Washington la presentación del Presupuesto 2005 con 3% del PBI del superávit primario para el gobierno nacional.

Tanteos que se hicieron con los técnicos en Buenos Aires señalan que si a ese porcentaje se le suma el 1%-1,5% de superávit adicional que obtendrían las provincias, ya estaría el gobierno en condiciones de mostrar que está a la altura del de Brasil, estipulado en 4,25%.
Así las cosas, siempre en el imaginario del equipo económico, se lograría el visto bueno del FMI a la refinanciación de por los menos u$s 700 millones de los u$s 1.000 millones que vencen desde ahora y hasta fin de año, y que están en condición de ser prorrogados.

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