Congreso de EEUU negocia contra reloj para evitar el "abismo fiscal"
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Para que salga bien el plan los que apostaron al dólar deben perder
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El Gobierno aseguró que la pobreza infantil cayó a 42%, casi 30 puntos desde finales de 2023
Barack Obama.
Ahora es el Senado el que deberá decidir el destino de la economía estadounidense, trabado desde hace meses en el debate presupuestario en el Congreso, lo que Obama calificó como "una herida a nuestra economía autoinflingida políticamente".
Mientras tanto, en Washington continúan las negociaciones para ultimar los detalles del acuerdo, después de la reunión realizada el viernes entre el mandatario y los líderes de ambas cámaras.
"Espero cualquier propuesta bienintencionada durante las próximas 24 horas por parte del Senador McConell para modificar este proyecto", indicó Reid después de la cumbre con Obama, en alusión al boceto que circula en los pasillos del Capitolio.
De acuerdo a una fuente que participa de las negociaciones citada por la agencia Bloomberg, el contenido del acuerdo incluiría una medida para evitar varios recortes automáticos de gastos, entre ellos el de las prestaciones médicas del plan Medicare, uno de los baluartes de Obama durante su campaña para la reelección.
Además, los legisladores buscarán extender la vigencia de un acta que fija los precios de la leche y otros productos como maíz, arroz y trigo.
En caso de no renovarse, los precios de esos alimentos y sus derivados podrían llegar a duplicarse.
No obstante, cualquier proyecto que surja del Senado deberá ser tratado luego en la Cámara de Representantes (Diputados), que podrá modificarlo o darle su aprobación final.
Reid ya anticipó que, de no llegarse a un acuerdo, su bancada presentará un proyecto propio que cuenta con el apoyo del presidente Obama y contempla la extensión de beneficios para ingresos de hasta 250.000 dólares al año.
El Departamento del Tesoro advirtió el miércoles pasado que este lunes el gobierno alcanzará su tope de deuda de 16,3 billones de dólares, por lo que entrarían en vigor "medidas extraordinarias" para evitar la suspensión de pagos si el Congreso no llega a un acuerdo.
Esas medidas ofrecen cerca de 200.000 millones de dólares de margen contable que permitiría espacio de maniobra durante dos meses, período después del cual los legisladores deberían fijar un nuevo techo de endeudamiento.




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