Costaría u$s 33 millones alquilar barco regasificador

Economía

Entre los planes del gobierno para enfrentar la crisis de energía del invierno, un lugar privilegiado lo ocupa la contratación de un barco llamado «metanero», que regasificará gas licuado, procedente de Venezuela, e inyectará el gas para todo tipo de consumos en los gasoductos troncales.

El plan, refrendado entre Cristina Kirchner y Hugo Chávez la semana pasada, tiene muchos aspectos todavía no resueltos. Según varias versiones, el gobierno le pidió a Repsol YPF que facilite el barco metanero. Considerando la reserva oficial y privada sobre este tema, un repaso de la situación en los sitios de Internet, revela los siguientes datos:

  • Por lo menos hasta 2006 Repsol y Gas Natural de España contaban con 11 barcos de ese tipo con una capacidad de 1,5 millón de metros cúbicos, y esperaban contar con otro buque en 2009 por 138.000 metros cúbicos. Lo único posible es que el GNL vaya pasando gradualmente a un metanero de Repsol, (si es que ésta no lo necesita en España), pero ese gradualismo encarecería aún más el proyecto.

  • El objetivo del gobierno es importar GNL de Venezuela equivalente a 8 millones de metros cúbicos, los cuales implican una inyección en gasoducto de 2 millones de metros cúbicosdiarios porque la descargano puede ser continua.

  • No parece sencillo que Repsol, el gobierno o cualquier otra empresa puedan alquilar rápidamente un barco metanero. En el mundo hay disponibles menos de 200, la mayoría de los cuales tienen contratos de varios años con algunos países, sobre todo de Europa y Asia. Podría especularse que el alquiler sería más sencillo porque es verano en el hemisferio norte, perono hay datos sobre eso.

  • Chile que estudia desde hace años cómo reemplazar el gas argentino, contrató en 2006 la construcción de una planta regasificadora que estará lista en junio de 2009 y le costó u$s 400 millones.

    Todavía no utilizó el mecanismo del barco metanero, porque por 5 millones de metros cúbicos, el costo es de u$s 80 millones anuales.

  • En Brasil, Petrobras tiene firmado un contrato por 10 años para transportar 14 millones de metros cúbicos, por lo que paga u$s 860 millones. Esto permite deducir que a más tiempo de contrato bajan los costos: por 14 millones de gas, Petrobras paga u$s 86 millones anuales.

  • Si la Argentina quiere obtener 8 millones de metros cúbicos por sólo tres meses (esto es sólo una hipótesis, porque todo es la carta reservada de De Vido para enfrentar la falta de gas boliviano), debería pagar estimativamente unos u$s 33 millones.

  • Ese costo es independientedel valor del gas y tampoco contempla que el gas licuado llegaría en barcos cisterna y de ahí pasaría gradualmente al metanero, lo que aumenta los costos por la permanencia en el puerto.

  • El valor de GNL regasificado tiene un precio internacional que oscila entre u$s 10 y u$s 12, mientras el gas de Bolivia se paga hasta ahora u$s 6 y desde abril u$s 7,90. El impacto del costo del transporte para una distancia de 2.500 kilómetros (es mayor desde el norte de Venezuela) se estima además de 25% sobre el precio.

    La solución del GNL regasificado es propia de los países más desarrollados del mundo, cuyos precios internos de los combustibles están alineados con los internacionales, porque se trata en general de naciones importadoras.

    Si realmente la Argentina debe gastar u$s 33 millones para tener 2 millones más de metros cúbicos de gas por día, frente a una demanda de 140 millones de metros cúbicos diarios, la solución resulta antieconómica.

    Se puede pensar que con ese mismo dinero podría agilizarse la ampliación del gasoducto San Martín que llega de Tierra del Fuego, y cuyo gas se volvería a vender a Chile porque no se lo puede acercar a los grandes centros locales de consumo.

    El gobierno formó un fideicomiso y sigue recaudando dinero para ampliar el gasoducto desde Neuquén, provincia que si bien sigue siendo la que más gas produce, mostró en los últimos años un declive permanente de la producción.

    Nadie parece haber pensado en cambio en el gas de Tierra del Fuego y en el que se encuentra frente a la costa, en el mar, con enormes reservas aún no desarrolladas. Con el costo del buque metanero y con lo que se está recaudando para el NEUBA, sin obra comenzada, podría ampliarse el gasoducto San Martín, en cambio de volver a vender ese gas a la canadiense Methanex ubicada en Chile, la mayor empresa de metanol del mundo.
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