24 de abril 2001 - 00:00

Creció casi 23% el riesgo país y títulos públicos caen hasta 9%

El riesgo-país alcanzó niveles cercanos a los que tiene Ecuador, una nación que el año pasado decidió dejar de pagar sus títulos Brady y debió renegociar su deuda. Después, tuvo que dolarizar, pero sigue afuera del mercado de crédito porque la ayuda que recibió de los organismos internacionales no le sirvió para recuperar la confianza de los inversores.

La Argentina no ha dejado de pagar su deuda externa. Sin embargo, los inversores apuestan a que lo hará, porque la reactivación no llega y la recaudación va a seguir en baja. También creen que Domingo Cavallo puede cambiar las reglas del juego refinanciando a más largo plazo. La manera de instrumentar esta segunda opción es cuando vencen los cupones de los títulos. En ese momento, se cancelan con nuevos títulos en vez de pagarlos con divisas.

Este clima se alimentó porque el ministro de Economía no contribuyó a la calma cuando habló de incorporar el euro a la convertibilidad, de utilizar encajes y reservas. Cualquier cambio en las reglas del juego aleja a los inversores.

También trajo tensión saber que la recaudación cayó muy fuerte en marzo y que en abril no crecerá significativamente, a pesar de los ingresos del impuesto al cheque. Creen que el IVA caerá, igual que Ganancias, y eso neutralizará lo que aportará el nuevo gravamen.

Riesgo

Ayer, el riesgo-país tocó los 1.304 puntos y cerró en 1.284, 22,75% más alto que el viernes, y duplica el riesgo-país de 600 puntos que encontró Fernando de la Rúa cuando asumió el gobierno. De más está decir que este nivel de riesgo impide que la Argentina pueda emitir cualquier título público en los mercados del exterior, porque significa que debería pagar 12,84% por encima de la tasa que dan los bonos del Tesoro norteamericano, que está en 5,7%. Es decir, debería tomar dinero a 18,54% anual, una tasa impagable.

Con este nivel de tasas, la Argentina deberá vivir del blindaje, de las emisiones de LETES y de lo que pueda conseguir en el mercado interno. Muy poco para tanta deuda externa.

La otra alternativa es que se consiga ayuda de gobiernos extranjeros que le permitan pagar los vencimientos de este año, que suman $ 14.000 millones, lo que posibilitará el retorno al mercado internacional con tasas de interés más razonables. No hay mucho plazo para lograr este objetivo, apenas dos meses. Pero en la historia reciente de las deudas externas, salvo los casos de Ecuador y Rusia, siempre apareció el Séptimo de Caballería bajo la forma de blindajes, salvamentos con intervención de los países más desarrollados del mundo, préstamos sindicados, avales, etc. Si no, que lo diga Corea, que hoy tiene un riesgo-país de 200 puntos y en 1997 estuvo al borde del «default» (cesación de pagos).

La caída de la Argentina afectó a Brasil, México y Chile. Los brasileños vieron subir el riesgopaís a 898 puntos, 7,03% más alto que el viernes. México cerró este indicador en 402 puntos básicos, con una suba de 7,77%.

La suspensión de la licitación de LETES fue otro de los motivos que gatilló la suba de los títulos. Cavallo anunció el domingo por la noche la suspensión de la licitación de Letras de Tesorería (LETES) por 350 millones de dólares y otra de Bonos del Tesoro (BONTES) por entre 200 y 400 millones. La idea era que los que vendieron títulos públicos el jueves y el viernes para pedir en la licitación de LETES una tasa alta, recompraran títulos públicos ante la imposibilidad de colocar ese dinero. Pero no fue así. Los títulos públicos aceleraron ayer la baja de precios. Los títulos Brady, en sus tres versiones, tuvieron retrocesos muy importantes. El par bajó 2,83%; el FRB, 4,46%; y el Discount, nada menos que 7,69%. Pero más fuerte fue el golpe a los bonos de la deuda en dólares a largo plazo. Los Global llegaron a perder más de 9% en las series 2027 y la 2006. En el mes caen alrededor de 14%. El bono Global 2007 ayer retrocedió 8,45%; y el 2017, 7,30%.

En tanto, el índice Merval de las acciones líderes de la Bolsa de Comercio bajó 2,05% con un alto volumen de negocios de $ 38,03 millones. En las últimas tres ruedas, el Merval perdió más de 12%.

El balance fue de 7 alzas, 36 bajas y 5 empresas sin cambios en sus precios.

En Brasil, la Bolsa de San Pablo logró superar la mala apertura y terminó con el Bovespa en alza de 1,43%, pero con el real más devaluado, porque el dólar no detiene su alza. El viernes, el Bovespa había perdido 5,09%.

La suba del Bovespa en realidad obedece al impulso que le dieron unos pocos papeles que tienen alta participación en el mercado. Fue el caso del Banco de Brasil, donde la decisión de la Justicia de anular una resolución que impedía la transferencia del superávit del Fondo de Pensión de los Empleados de la entidad al propio banco disparó 11,8% el precio de sus acciones. Otro papel que impulsó la suba fue Siderúrgica Nacional, con 10,1%.

Cambios

En la plaza de cambios, el dólar subió 0,43% y alcanzó el récord histórico de 2,26 reales, sin que interviniera el Banco Central para evitarlo. El jueves y viernes de la semana pasada, la autoridad monetaria vendió más de 1.000 millones de dólares en títulos para detener la devaluación del real. Desde que empezó la crisis de la Argentina, el Central vendió $ 9.000 millones de dólares en títulos para calmar al mercado. Esto significa que la deuda interna del Brasil aumentó en forma preocupante.

La moneda brasileña se devaluó 17% en lo que va del año y es preocupante para la Argentina, ya que desequilibra el comercio entre los dos países.

En tanto, en la Bolsa de Nueva York, las acciones tecnológicas no tuvieron un buen día y precipitaron al índice NASDAQ que las agrupa a una caída de 4,81%, a 2.059,31 puntos.

Bancos de inversión bajaron la recomendación de empresas de la nueva economía como Intel y Oracle, papeles de alta ponderación en el indicador que perdieron 6,5% y 13,1%, respectivamente.

La baja de ayer interrumpió una fuerte recuperación del NASDAQ de 32% que se inició el 4 de abril, día que tocó el piso del año.

En tanto, el Dow Jones retrocedió levemente, apenas 0,45%, para cerrar en 10.532,23 puntos. El índice S&P 500 cayó 1,50%, a 1.224,36 unidades.

Otro dato que influyó fue ver una nueva ola de resultados trimestrales de empresas que fueron más débiles de lo estimado. Por eso, muchos inversores decidieron tomar las ganancias logradas en la última semana.

En el mercado de bonos, los títulos del Tesoro a 30 años subieron y, por lo tanto, su rentabilidad bajó a 5,73%, contra 5,79% del viernes.

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