12 de noviembre 2019 - 00:00

Grimoldi no levanta cabeza: caen las ventas y crecen las pérdidas

La tradicional firma de calzados vendió un 37,4% menos que el año pasado y eso determinó un resultado negativo de $271 millones en el tercer trimestre.

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La firma de calzado Grimoldi continúa muy complicada por la caída de las ventas y eso se refleja en los resultados de su balance parcial -por el período de nueve meses cerrado en septiembre pasado- en el que informó que con ventas de poco más de $3.773 millones tuvo que afrontar pérdidas de $271,8 millones.

A su vez y comparando sus resultados con el mismo período del año anterior se desprende que sus ventas cayeron 37,4% ya que pasaron de $5.964 millones a los $3.773 millones actuales. Además, en septiembre del año también informaba una pérdida de $236,4 millones.

La firma de capitales nacionales y de larga trayectoria en el mercado argentino está atravesando un año, al menos, turbulento; asediada por vencimientos de deuda en el corto plazo, junto al incremento costos -derivados de la devaluación- y por supuesto la caída de las ventas, presentó ante la Justicia comercial la apertura de un procedimiento preventivo de crisis. A partir de ahí concretó un fuerte ajuste en su estructura operacional con el cierre de locales y hasta la venta de activos no estratégicos con el claro objetivo de capear la crisis pero lo cierto es que el mercado local está lejos de recuperarse y eso sigue repercutiendo fuertemente en sus perspectivas.

Según se desprende del último informe del BCRA, a la fecha la empresa cuenta con una deuda de poco más de $908,6 millones. En este marco, en septiembre pasado logró un poco de aire gracias a la obtención de un crédito sindicado de hasta $235 millones que en aquel momento informaba que sería “desembolsados y/o refinanciados a favor de la sociedad” por los bancos Galicia, Comafi, Santander Río, Macro y Francés.

Mientras tanto, la calificadora de riesgo Fix además de asignarle perspectiva negativa, advirtió de lo complejo de la situación financiera de la firma al detallar en un informe: “En los próximos seis meses la compañía deberá afrontar servicios de deuda (capital + intereses) por aproximadamente $130 millones. Fix considera que la volatilidad del tipo de cambio en un contexto de limitada financiación bancaria, expone a la compañía a un mayor riesgo de refinanciación, mitigado parcialmente por la obtención del préstamo sindicado.

Otra cuestión clave que le juega en contra a Grimoldi es la devaluación del peso porque, según se desprende de su balance 2018, el 80% de sus ventas correspondieron a productos importados o de los que paga licencias en dólares. Así, con una facturación netamente en pesos e incremento de costos en dólares la ecuación es netamente negativa para Grimoldi.

En este contexto ahora la empresa también apunta a reconvertir su portfolio de productos dándole mayor protagonismo a los fabricados en su planta ubicada en localidad bonaerense de Pilar, además de profundizar su plan de achique de costos y estructura que ya está implementando desde hace varios meses.

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