La industria hotelera atraviesa una de sus peores crisis, y no parece que vaya a mejorar en el futuro inmediato: según la consultora internacional HVS, la tasa de ocupación de los cuatro y cinco estrellas se ubica hoy en 25% a 30%, cuando antes de los atentados terroristas del 11 de setiembre rondaban 60%. A la tarifa tampoco le va bien: el precio promedio descendió otro 10% respecto de niveles anteriores ya bastante bajos.
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Los datos fueron aportados por el titular local de la consultora, Arturo García Rosa, quien sin embargo dijo que «la buena noticia es que será una buena temporada para el turismo local y regional, porque la gente no viajará demasiado lejos».
El CEO mundial de HVS, Steve Rushmore, confirma la opinión de su ejecutivo en Buenos Aires: «Si ustedes promocionan sus destinos, sobre todo en base al argumento de que son más seguros que Europa o los Estados Unidos, podrán captar buena parte de lo que perderán esas regiones. Sudamérica está lejos del escenario de la guerra, tiene prestigio y hoy los precios son muy convenientes». El empresario admitió que hoy «es posible conseguir un cuarto en un cinco estrellas de lujo en Nueva York por menos de u$s 200», pero aseguró que esta circunstancia «sólo durará un mes: en noviembre ya será otra cosa». Rushmore aventuró que, de no producirse nuevos atentados que involucren aviones o centros turísticos, la actividad hotelera en los EE.UU. «comenzará a recuperarse fuertemente a partir del 1 de enero próximo»; la afirmación tiene como base lo ocurrido en ocasión de la Guerra del Golfo.
• Proyección
La organización que capitanea Rushmore elaboró, además, una proyección de la caída en el valor de las propiedades hoteleras tomando como factores la recesión en los Estados Unidos y el efecto de los atentados. Según el trabajo, Chicago encabeza la lista con un descenso de 53% en la valuación de las propiedades hoteleras, de los que 29 puntos deben ser atribuidos a la recesión y 24 al terrorismo. Le siguen Nueva York, con 43% (18% por la recesión, 25% por terrorismo) y destinos como Dallas, Boston, Hawaii, San Francisco y Orlando. La menos afectada por este declive de las ciudades consideradas por HVS es Miami, que descendió 13%, porque aun cuando la economía la bendijo con un incremento de 11%, la acción de los terroristas hizo que sus valores bajaran 24%. «A pesar de los rumores de ántrax en el sur de Florida, no revisamos nuestras cifras», dice Rushmore. El experto agregó que «en los próximos tres años será difícil que los bancos otorguen créditos para la construcción de nuevos hoteles, lo que será muy beneficioso para los existentes, obviamente, y un factor de recuperación de la industria». Rushmore asegura que las últimas crisis del sector tuvieron más que ver con «un exceso de oferta que con la caída de la demanda; si bien ahora eso es parcialmente cierto, el mercado turístico -siempre que no se produzcan nuevos ataques como los del 11 de setiembre- debería estar completamente recuperado en 2002».
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