20 de abril 2005 - 00:00

Crítica de Snow al tipo de cambio fijo

El secretario del Tesoro norteamericano, John Snow, se mostró ayer optimista por el desempeño económico mundial y estimó que el crecimiento en Estados Unidos se mantendrá a pesar de la amenaza que implica el precio actual del petróleo, pero siempre que la inflación se mantenga en niveles bajos.

En su presentación ante la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, Snow destacó la importancia en la reducción del déficit presupuestario de EE.UU. «para aportar una mayor estabilidad al sistema financiero internacional». También resaltó el «éxito obtenido en la lucha contra el terrorismo financiero, y en la reconstrucción de Afganistán e Irak».

Respecto de la situación en países emergentes, el funcionario destacó las medidas implementadas para reducir la vulnerabilidad frente a las crisis económicas, para controlar la inflación y, aunque sin nombrar directamente a la Argentina y su convertibilidad, los que apuntaron a salir de regímenes cambiarios fijos, que resultaban «insostenibles».

A continuación, lo destacado del testimonio del secretario del Tesoro de EE.UU., John Snow:

• Entre las naciones más industrializadas del mundo, EE.UU. ha liderado el ranking de las que más crecieron, lo que impulsó a las importaciones a crecer más rápido que las exportaciones y profundizó el déficit comercial.

En 1990, el saldo comercial negativo era equivalente a 1% del PBI, porcentaje que aumentó a 4% en 2004.

• Para fortalecer el crecimiento económico, debemos reducir el déficit presupuestario, reformar los sistemas de seguridad social e impositivo y aprobar una nueva legislación sobre el sector energético.

La característica más sobresaliente hoy en las naciones emergentes es la fortaleza del crecimiento económico y la ausencia de crisis financieras.

• El flujo de capitales hacia estos países se está incrementando otra vez luego del repentino freno producido tras la crisis rusa en 1998.

• Muchos países emergentes han realizado mejoras en sus políticas fiscales y han aumentado los controles financieros.
También han adoptado medidas para garantizar la estabilidad de precios y han salido de regímenes cambiarios rígidos que eran insostenibles.

• EE.UU. ha ayudado a las economías en desarrollo. Por ejemplo, cuando Uruguay sufrió el contagio de la corrida bancaria que hubo en la Argentina,
EE.UU. ofreció un paquete de ayuda por u$s 1.500 millones que sirvió como puente para luego obtener la asistencia del FMI. Esta estrategia le permitió a Uruguay poner fin a la corrida,restaurar el crecimiento económico y repagarel préstamo en cuatro días.

• A pesar del crecimiento promedio de 2,5% que registró Japón en 2003 y en 2004, la expansión de largo plazo está condicionada por las rigideces estructurales que sufre.

• El crecimiento en
Alemania y en Italia ha sido muy bajo, por lo que estas economías se enfrentan con el deber de superar sus limitaciones demográficas y estructurales.

La reforma del régimen cambiario chino es la mayor prioridad de nuestra política internacional. El esquema monetario fijo, que es mantenido desde hace una década, provoca ajustes dispares en el sistema financiero internacional e impide el manejo del tipo cambio para controlar la inflación.

• Existieron numerosas reformas impulsadas por la administración de Bush en la política empleada por el FMI. En especial, aquellas relacionadas con las condiciones para acceder a los programas del organismo.

• Los pedidos de asistencia ahora se basan en nuevos procedimientos que exigen mayores requisitos de información macroeconómica y en la forma de reportar los documentos.


• También apoyamos la implementación de programas que no incluyen paquetes de ayuda financiera y que consisten en el asesoramiento a países más pobres.

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