Cuestionan ley que permite vender crédito fiscal
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Periodista: ¿Qué cosas no acepta de la Ley del Libro tal como fue sancionada por el Senado?
Raúl Baglini: Unas cuantas. En el artículo 11 que vino del Senado se consagra un sistema en el cual no sólo está exento de impuestos el libro en todas las etapas, punto que los diputados habíamos respetado, sino que además le agregan la posibilidad de que «las empresas o instituciones dedicadas a la producción industrial gráfica y o editorial y a la comercialización de libros por cuenta propia o como consecuencia de un acto de compraventa o locación de obra o de servicios podrán computar contra el IVA y otros impuestos que adeudaran el impuesto que hubieran pagado por bienes, servicios o locaciones que destinaran a estas actividades o a cualquier etapa de estas actividades». Ahí mismo se aclara que si la compensación no alcanzara, será acreditado contra otros impuestos o se les pagará en efectivo la diferencia o se permitirá su transferencia a favor de terceros.
Fraudes
R.B.: Exactamente, vamos a terminar con un episodio como el de los galpones de Tierra del Fuego. El negocio va a ser tapizar de libros el país y vender el crédito fiscal a otras empresas. Va a ser de nuevo un trucherío descomunal. Son operaciones peligrosas y potencialmente fraudulentas.
P.: Pero ese régimen existe hoy para algunos casos...
R.B.: La transferencia de crédito fiscal existe sólo para casos de IVA de libre disponibilidad y con controles estrictísimos.
P.: ¿Y no se podría hacer lo mismo en este caso?
R.B.: El problema va a ser verificar la cantidad de pequeñas operaciones que se realizan. Se van a montar fábricas de facturas truchas. Va a ser imposible comprobarlas. Le doy un ejemplo, con este sistema no es posible evitar que la tinta utilizada para un afiche de campaña política pueda llegar a ser deducida de cualquier impuesto como si se tratara de la impresión de un libro. Es imposible de controlar.
P.: ¿Cómo se manejaron los derechos de autor?
R.B.: El artículo 26 de la ley declara exentos del Impuesto a las Ganancias a los derechos de autor. Esto es otra prueba de que se ha creado una combinación de exenciones de modo que hay que controlar un universo de operaciones totalmente incontrolables.
Incontrolable
R.B.: La alternativa era declarar exento al libro, acotar el beneficio impositivo que hoy tiene la importación de libros limitado a las maquinarias que se usan en esa actividad, que en definitiva, son bienes de capital. Pero no a todo porque se vuelve incontrolable.
P.: ¿Es posible que haya algún veto a la ley?
R.B.: Hay una fuerte presión para que no se vete nada. Pese a todo hay que recordar que la Sociedad Argentina de Escritores ha dicho que esto es para beneficiar sólo a los editores. La Unión Industrial, las cámaras de industrias gráficas de varias provincias, la Federación de Trabajadores de Imprentas y la Sociedad Argentina de Escritores pedían que le pusieran 10,5% de IVA al libro para compensar las asimetrías con el libro importado. Tengo todas las cartas que me mandaron pidiéndolo.



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