30 de junio 2001 - 00:00

Cupones Bursátiles históricos

Fecha 04/12/1997

El director del FMI, Michel Camdessus, la hace fácil: afirma que «el modelo asiático pasó de moda» y se manda a mudar. Tan sencillo es hoy ponderar y elevar rangos, para después arrojarlos al cesto de los libros amarillentos y afirmarse en los «modelos» que puedan seguir quedando en pie. No está tan lejos lo de 1995, ni la memoria se ha borrado todavía, como para recordar que México era también paseado como una trayectoria exitosa -de 14 años-y un buen día resultó que no, que en realidad resultaba un fiasco al que había que tratar de salvar de las llamas (con los buenos oficios de prestamistas generosos).

No sabemos; quizá un economista juzgará que la expresión del funcionario del Fondo es muy apropiada, certera, tan sintética como terminante. A nosotros nos «cae mal», no porque queramos asociarnos a un «dolor» asiático que, en realidad, no podemos sentir (son habitantes del mundo tan distantes, que a uno le parece que jamás llegará a conocerlos) sino porque era liviandad y frialdad, para colocarle etiquetas a un caído en desgracia, nos hace sudar frío al pensar que también esta región, nosotros mismos, podemos caer en cualquier momento, en ser parte de un concepto tan duro. Y será que en el mundo actual no sólo pasan de moda los abuelos, sino que países y regiones completas -ensalzadas por su modo de conducirsecaerán bajo la segadora de los que suplantan a unos con otros. Nos acordamos, justo en este renglón de los cupones, de algo de Churchill que nos quedó grabado cuando se produjo una seria huelga en Inglaterra y él decidió que no habría arreglo, argumentando: «Me niego a ser imparcial entre la escuadra de bomberos y el fuego...». Y aquí se observa que los funcionarios que tienen manejo de las finanzas mundiales se niegan a ser imparciales entre modelos en desventura y los intereses que mandan.

Vaya, qué dura y cruel amargura, para quienes se sintieron alabados y denominados como «tigres», escuchar que alguien los denomine como «modelo en desuso». Y la atención se ha puesto sobre Brasil; y Brasil se quiere seguir debatiendo sin transar demasiado, hasta que «lo puedan». Y veremos declaraciones -a la par de algunos préstamos que le ofrezcansobre la abominable estructura «que ya no se usa».


También Churchill decía, cuando lo criticaron porque le declaró la guerra a Japón en términos demasiado blandos: «Cuando se tiene que matar a un hombre, no cuesta nada ser educado...». Algo que Camdessus no practica, seguramente.

Dejá tu comentario

Te puede interesar