21 de julio 2001 - 00:00

Cupones Bursátiles Históricos

Fecha: 06/08/98

Hay reglas fijas que son inalterables, como el caso de la relación «precios y utilidades». Ese ratio que ha venido siendo tan popular por estos años, desplazando otros medidores más consultados en el pasado, nos dice que la cotización de una acción se coteja contra la utilidad por cada título en juego que posee la sociedad analizada. Y mediante un simple cálculo, lo que se obtiene será algo así como la cantidad de años en que produciría el retorno de la inversión, en base a las utilidades que se generan.

Ahora bien, si el nivel de ganancias de las compañías decrece y los precios de cotización no hacen lo mismo, pues, se genera una suba del ratio y el papel se hace menos atractivo (y más peligroso). Lo que se ve hoy en día, en informaciones de afuera con datos fundamentales, es que la crisis asiática ha dejado las huellas en las ganancias societarias de casi todos los mercados. En Wall Street hubo preocupación por los balances, en Chile ya es común ver que los pronósticos pesimistas -sobre menores ganancias- se están cumpliendo de modo firme. Ergo, que los precios de los papeles retrocedan -para colocarse en línea y manteniendo ciertos rangos de precio/utilidad- no es en absoluto sorpresivo: antes bien, sería lo más natural de ver. El caso contrario, que no bajen -y ni hablar si suben-, sí mostraría una disociación de los elementos en cotejo y que pasado a la letra simple suena a un absurdo: que las acciones que poseen menores utilidades que antes pasen a costar igual ¡o cada vez más! En esto no parece que habrá excepciones, aunque sí las haya por rubros dentro de un mercado. El mundo recoge la factura que le pasa Asia y no le queda otra que pagarla: con menor nivel de actividad, de tráficos comerciales, soportar bolsones de oferta que demuelen precios de venta anteriores, etcétera.

Y los mercados están recogiendo, aunque el Dow se ha venido resistiendo a ello, esas señales de ritmo mucho más encalmado en las empresas que cotizan en ellos. Se hará con serruchos, se hará con ciertas mesetas, se hará con algunas zonas de recuperaciones. O se tendrá que realizar, si las presiones se contienen mucho, de modo correctivo más drástico y vertical. Pero, la visión que queda cuando se reúnen las piezas del escenario actual es que Bolsa y fundamentos se están tratando de calzar de un modo armonioso, en un escenario menor. Por ahora, no parece que las utilidades puedan dar alcance a las cotizaciones: éstas deberán estirar la mano para alcanzar a las primeras. Hasta que cambie.

Dejá tu comentario

Te puede interesar