Cupones bursátiles
-
Desequilibrios externos: qué dice el FMI sobre las políticas industriales, los aranceles y el ajuste macro
-
Inflación: prevén que en abril se cortará la racha alcista de 10 meses y el IPC perforará el 3%
Lavagna pregona que durante el año abonaron unos 4.300 millones de dólares, lo cual, a la vista de los resultados, fue una sangría inútil. Más valía, entonces, quedarse con la declaración de «default» aplaudida en el Congreso.
No se tiene plena certeza de cómo van siendo los pasos de castigos ante los sucesivos compromisos que se repugnan. Pero así como en Ambito Financiero se publicaron esas disposiciones reglamentarias, no están en el manejo de la mayoría de las personas. En teoría, entonces, esas reservas que se contabilizan día a día no son en verdad de nuestro Banco Central sino del acreedor. Es como decir que no le abonamos la cuota de un crédito al banco que nos concedió el préstamo, pero que tenemos en nuestros bolsillos más dinero para gastar o guardar. Una falacia más. Así como en los crudos momentos de los arreglos por el Beagle, tendría que existir un esclarecimiento total y por los medios masivos, para todo público, acerca de qué puede suceder y a qué deberían atenerse los ciudadanos en los casos de hipótesis de máxima. El no pago. La ruptura. La aplicación de sanciones escalonadas. La hipótesis más halagüeña (la apuesta de nuestros políticos) debe pasar por: «No pago. Firma igual de un acuerdo». Que nos muestre como vencedores.
¿No sería esto un disparador, para que otros países jueguen la misma charada? Y si el caso argentino pasa a ser jurisprudencia, ¿quién rearma después un nutrido pelotón de deudores invocando el caso y pretendiendo el mismo trato? El cruce de estos días entre autoridades locales y del FMI no parece tomarse con la debida preocupación general. Acaso, porque no se sabe qué se juega.



Dejá tu comentario