21 de marzo 2003 - 00:00

Cupones bursátiles

No pasa como un hecho trivial el que se hayan producido fuertes modificaciones de precio -no de valor, por cuanto esto tiene otras consideraciones, según se desprende de los balances Merval que seguimos-en la llamada «acción de oro»: que es aquella que permite acceder a una licencia para poder operar como agente bursátil, aunque también se presta para tomarla como una inversión, en virtud de un reparto de dividendos anuales entre cada vez menos accionistas. Estos aspectos adquieren ponderación, -por si el lector no lo advirtió- por cuanto los momentos de reducir capital, en sociedades comunes, suelen darse para absorción de pérdidas. Pero en el caso Merval -y donde resultaban unas 250 acciones en toda la primera parte de su historia- se adoptó la política de fijarle un piso virtual al papel. Y mediante acuerdo de los componentes sociales, adherir a la normativa sobre «recompra de acciones propias». En los peores instantes de la baja de actividad, de la crisis, con falta de demandantes, la misma sociedad fue recomprando acciones y que quedaban inocuas, neutralizadas a futuro. De tal modo, siempre atendiendo a ser comprador debajo de cierto límite únicamente, la cifra del capital bajó a solamente 183 acciones (que ahora deben estar debajo de 180) para distribuir.

El caso es que en zona del boom 1992, se llegó al punto máximo de abonar unos $ 2 millones por la acción (que eran dólares también) por parte del Banco Provincia. En años recientes, todavía en «uno a uno», el título fluctuaba entre los $ 400.000 y los $ 500.000 o los que, por debajo, adquiría la propia sociedad. Siempre en oferta pública, claro.

Pero lo que parecía reverdecer en meses previos, tuvo su plena concreción en marzo. Porque para el día 13 se negociaron dos acciones del Merval y con un incremento de 35% sobre la última realizada. Esto era, en octubre de 2002. Las acciones se negociaron en $ 1.850.000 y $ 1.880.000 (siendo Sud Acciones y Cohen Sociedad de Bolsa los intermediarios vendedores y Puente Hnos. -Sociedad de Bolsa- los intermediarios compradores). Vale la expresión «intermediarios», puesto que la oferta o la compra puede o no resultar de la misma entidad que aparece, o bien operando para terceros y solamente con sus oficios. Desde $ 1.400.000 de aquel octubre, un salto importante. Pero la historia no se detuvo allí, con esa suba, sino que para el día siguiente -14 de marzo- se concretó otra acción, siendo las puntas intervinientes Gysin Sociedad de Bolsa y -comprando- CSB Cirillo Sociedad de Bolsa. En tal caso, se redondeó una bonita cifra:
$ 2.000.0000, que si bien no tienen parentesco directo con aquella máxima, en dólares, marcan una tendencia ascendente manifiesta. Siempre se habla de que sirve como papel testigo para intuir la tendencia del mercado, en este caso favorable. Pero estadísticamente -tal como lo demostró Dionisio Bosch- no es tan así.

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