La del lunes era rueda especial, debido a que se trataba de la primera después del fuerte impacto causado por la novedad del fallo en Nueva York. Y cargaba con la doble expectativa de tener que sostenerse en precios, como también en volumen negociado, para que apareciera enhebrando con la fecha anterior. Si se hubiera producido un descalce mayúsculo en cualquiera de los dos indicadores, aquello hubiera lucido solamente como un eslabón aislado, un efecto de estrella fugaz que perdiera su brillo a las pocas horas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La respuesta del lunes, en sus inicios, pareció querer resultar un sí rotundo al cambio de tónica. Con el índice Merval ganando altura y una llamativa ausencia de tomas de utilidades. Lo que hacía repercutir toda orden de compra, para actuar revulsivamente sobre las plazas. Pero, esto solamente fue un pasaje, hasta que la fuerza vendedora hizo su ingreso y lo demás ya fue una disputa en términos parejos, creando un dibujo tendiente a lo horizontal y sólo con algunas aristas salientes, que después eran redondeadas. Se trabajó con menos nivel de órdenes, igualmente de importancia, y las dos expectativas fueron respondidas con disímil resultado. Un buen hilván en la dinámica del mercado, sosteniendo buenos negocios, pero desarrollando mucha energía para poder agregar algo más a los precios. Un porcentual de 1,3 por ciento de suba, se llevó consigo un volumen de $ 82 millones. A partir del cierre, se volvían a plantear incertidumbres por lo siguiente. Si se había tratado de tomas de utilidad bien asimiladas, dejando terreno despejado para seguir el movimiento alcista. O si volverían las ofertas a hacerse presentes con fuerza, dando un empellón al índice y desairando lo del viernes. Algo que la semana completa deberá demostrar, siendo esto un comprobante del efecto que haya poseído el fallo sobre los bonos, inserto en la problemática total del escenario. Se dijo que la medida judicial había sido tan importante como la salida del default. Demás el punto de vista bursátil esa salida no tuvo un efecto mayor, prolongado, sobre una tendencia que se fue derritiendo en los últimos tiempos. Pero, los operadores necesitan que se armen esos miniciclos a escala, a falta de uno natural y duradero. Sucede que las aguas no bajan claras por todas las vertientes de la economía, ni de lo financiero, con temas que son arduos y sobre los que se tienen las mismas profundas dudas de estos meses. Imaginar un efecto prolongado del fallo internacional a favor, se contradice con el otro en contra, dos ramas de una misma problemática: la de recabar un país que sea confiablemente observado. Informate más
Dejá tu comentario