15 de julio 2005 - 00:00

Cupones bursátiles

¡Por Dios, muchachos..., ponerse de acuerdo!, aunque más no fuere por unos días. Porque ya hay que medir la tendencia de una fecha para la otra. Se pasa de un estado de mercado con falta de oxígeno, entregado, a otro donde el paciente sale a hacer «footing» por el recinto. Y es que no existen causales de una rueda a la siguiente capaces de crear una bisagra y justificar que se cambie de signo hasta con contundencia.

Eso sí, en lo que se refiere a base negociada, los estiramientos o las contracciones no han venido resultando drásticas y no acompañan con respaldo a las variaciones de superficie en las cotizaciones. Lo que lleva a pensar mucho más en un mercado del «trading» que a los recambios inversores de carteras. Si lo que se veía desvaído un viernes resucita al tercer día y se muestra rozagante, no es -justamente- porque antes valía poco y después valga bastante más: no está en ello implícito el concepto de «valor», sino y simplemente el del «precio». Entrando en tales zonas, solamente se puede participar captando algunas señales precisas del ambiente, sabiendo qué carteras están moviéndose hacia un lado o hacia el otro. Pero, atención, porque muchas ruedas van en una dirección primero y viran en la parte final, sin avisos previos. Un «cachibache» es el desafío actual, en un marco de negocios que continúa con la preocupación de aquellas medidas que amenazan la creación de capital de riesgo. Con poco se reanima la plaza, porque con muy poco se deprime antes y todo atraviesa por la ocurrencia sobre las dos, tres, plazas de papeles que gobiernan la ponderación.
 
Ya hemos visto acerca de lo entrecortados que vienen el panorama mensual y sus resultados, donde con solamente dos períodos alcistas se alcanzó a neutralizar otros cuatro con el signo negativo. Pero también en esto se puede ver lo voluble -más que volátil- de la tendencia y las decisiones de los operadores. Que un mes posea un poder de generar 13% de ganancia, en dólares más todavía, no es juguete. Es mucha diferencia en cualquier tipo de activo y en todas partes del mundo. Pero que tal empuje solamente dure por un mes implica que no existió posicionamiento por un cambio en el fondo de la tendencia, sino por la mancomunión de cierta escasez de oferta, y jugadores de corto plazo que encontraron un terreno despejado.

De seguir en esta tesitura, puede resultar uno de los ejercicios más complicados de los últimos años. El tipo de camino que está con curvas cerradas, y mal señalizadas, y cada vez más cerca una de la otra. Hay que tener un poco de «cabra» en los ancestros, para poder esquivar esos recodos y la senda estrecha; las rectas son cada vez más cortas. Para «chicana».

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