20 de abril 2006 - 00:00

Cupones bursátiles

Una escueta, aunque importante para la robustez de sus resultados futuros, nota enviada por la empresa Caputo S.A. a la Bolsa de Comercio, nos devolvió una vieja imagen de nuestro mercado -y de nuestra economía- que habla de ser transformada (ya que estamos en plena era de « transformaciones») por mano de quien envió la comunicación.

Y se trata del tradicional edificio de Bagley, el de la avenida Montes de Oca, desde cuyas chimeneas partía ese exquisito perfume a galletitas y golosinas en plena producción y que el transeúnte ya percibía al ir llegando al Parque Lezama.

El añejo edificio de la Bagley, que fuera nombre pionero en sus cotizaciones bursátiles en nuestro recinto. Tanta trayectoria que se cortó al ser adquirida por un grupo francés que llegó con muchas ínfulas, que retiró sus acciones de la cotización, y que terminó por tener que... En fin, es otra historia.

Ahora, Caputo firmó un contrato «de demolición parcial, modificación y ampliación del edificio de Bagley...» por una suma cercana a los $ 24 millones netos y en un plazo muy corto de realización. Deberá finalizarse para agosto de 2007.

Una suma más que interesante para una sociedad que ha venido siendo sumamente «pedida» en su plaza accionaria de estas semanas; y se ve que está en muy buena racha de trabajos a realizar, en todo tipo de obras públicas y privadas.

Alegría para su gente y, de paso, beneplácito para la historia bursátil: que a una prócer del recinto le meta mano en sus raíces otra que pertenece a la familia de la oferta pública. Como para brindar, con una copa de... Hesperidina.  


...Copas que bien pueden extenderse a otra familia de extensa trayectoria en el ambiente. La que encabeza Guido Tavelli, quien junto con sus hijos decidió en 1993 crear una sociedad Gerente de Fondos, a partir de su labor como agente bursátil desde 1942 como Tavelli y Cía. El caso es que las carteras prosperaron en estos años, con tres productos distintivos: los fondos « Tavelli Plus», «Tavelli Mix» y «Tavelli Renta». (Y damos las denominaciones completas de la trilogía, porque no es redundante destacar un rasgo que se ha ido perdiendo con el tiempo en nuestro medio: el de exponer el apellido, en lugar de los nombres de fantasía. Al menos nosotros seguimos dando más crédito a quien nos dice quién es, en este vapuleado mundillo de las finanzas.) Y el caso es que los fondos mencionados han recibido importantes calificaciones por parte de la conocida calificadora Standard & Poor's. Las gestiones del «Plus» y el «Mix» merecieron la nota «raA» y el «Renta» recibió «raBBB». En todos los casos, se rescata lo más importante: la calidad de gestión y administración. Virtudes apreciadas.

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