Ya se va degustando el último tramo bursátil de noviembre, en los mercados. Y nada aparece como aclarando el panorama de un ejercicio 2007 al que no solamente cabe calificar por los índices y sus resultados, sino por toda la bruma que los envuelve y que estaría condicionando 2008, en la medida en que no se encuentren las puertas correctas. Sabemos de lo nuestro, que la muy notoria levantada de los montos negociados en acciones ubicó al recinto local con el doble de presencia sobre los totales generales, que el promedio que se traía desde 2006 y extendido hasta mediados de octubre pasado. He ahí una bisagra que se puede remarcar, terminó un tipo de mercado y amaneció otro, que casi está superando al mes de vigencia. No es mucho en calendario, pero pensar en que aquí se pudiera sostener un ritmo de arriba de los 100 millones de pesos de efectivo -con ruedas que ya lo subieron inclusive por arriba de los $ 200 millones- era ciertamente un pensamiento velozmente quitado de la cabeza, por casi utópico.
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Fuertes cantidades de títulos han ido variando de mano en el mes transcurrido, sin que todavía se irrite sobremanera la cadena de precios accionarios. Hubo avances, eso sí, pero dentro de magnitudes demasiado normales y que se podían ver también con negocios mucho más atildados.
Queremos hallarle el flanco promisorio al movimiento, lo buscamos por esa faceta que denuncie zona de «acumulación» dentro de la tendencia. Lo contrario, lo indeseado es que en lugar de tal figura siga privando el simple deseo de volver en procura de la «diferencia en corto». Y, en tal caso, se perdería nuestro mercado la mejor ocasión de dar vuelta una página muy gris, que ha venido escribiendo por meses y meses.
En una prueba tipo «testeo», puesto el mercado ante una rueda netamente acosada por ventas y baja de precios -como el viernes- la respuesta resultó la correcta: se contrajo de inmediato por el lado de la oferta, notando que había un vacío comprador y que si se seguía colocando cantidad el derrape, podía resultar atemorizante. Habrá varias otras pruebas que superar, hasta la confirmación acerca de qué se trata la captación de millones de papeles.
No ayuda mucho el contexto, la endeblez exterior juega como enemiga del intento, pero así ha venido siendo desde aquel 17 de octubre pasado y, sin embargo, nuestra plaza supo mantener su notable ritmo de órdenes. Es la señal más alentadora y si todo fluye hacia «manos fuertes», de las que toman posición para ver desarrollar un ciclo, a cierto plazo debería abrirse un período de aumentos más sostenidos en el índice global, más lo particular. Ver muchas plazas de las «chicas» teniendo operaciones, como ahora, se suele producir con un mercado que se expande y va irrigando la bonanza por todos los sectores. De esto también se está viendo, como para poder poseer más piezas sueltas que puedan armar un «todo».