De la corrida contra el peso a la corrida contra el precio
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Para que salga bien el plan los que apostaron al dólar deben perder
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El Gobierno aseguró que la pobreza infantil cayó a 42%, casi 30 puntos desde finales de 2023
Argentina se mantiene en el top 10 de inflación mundial desde el año 2007. En términos de agregados monetarios M2 (efectivo en circulación + depósitos a la vista + depósitos a plazo fijo hasta dos años) el Banco Central incrementó M2 en casi 15 veces el tamaño que tenía en 2007. A su vez, en los últimos años recurrió a esterilizar esos pesos excedentes en el mercado con LEBACS (letras del banco central en pesos) y que ahora los intenta convertir en LETES (letras en dólares). En términos comparativos la expansión de agregados monetarios de EEUU o la Unión Europea para el mismo período son entre 2 y 1,5 veces sus niveles de 2007. Déficit comercial, déficit de balanza de pagos, déficit fiscal no podía ser más financiados con deuda externa y la emisión de papel moneda para monetizar la deuda ya no es un recurso que el acuerdo con el FMI permite y eso es bueno. El Estado no es creador de riqueza. Por el contrario el Estado es un gran destructor e imposibilitador de creación de riqueza privada. Es más si la distribución social es un derecho en un país como Argentina con terribles desigualdades solo se puede generar distribución de la riqueza si se genera la riqueza primero. No hay magia.
En el remake de términos que quedarían atrás volvió uno a la mesa de los empresarios y trabajadores sin distinción de bolsillos: el "impuesto inflacionario". En el caso de los empresarios implica que ante los nuevos listados de precios con fuertes aumentos facturen mucho más pero además paguen más impuestos por vender menos volumen de productos en un contexto donde tienen inflación de costos por varios motivos: aumento de la nafta y peajes, suba de tarifas de servicios públicos, movimiento del tipo de cambio, ajustes salariales en tramos, incremento del costo de financiamiento y aumento impositivo camuflado en el incremento de la facturación con pérdida de rentabilidad real.
De acuerdo a la CAME las ventas minoristas muestran una caída de las ventas del 8% en el mes de agosto y 3,7% en el acumulado del año. El Gobierno en este contexto estima que la transmisión de la devaluación a precios en el mercado interno será menor a la esperada por este motivo a los efectos de llevar calma a los consumidores. Quizás lo que no se toma en cuenta es que produce una inquietud y desesperanza muy fuerte en el empresario Pyme. En 2014 se vivió un escenario muy similar pero de menor magnitud donde la devaluación había sido del 31%, la inflación del 38% y la caída de las ventas minorista del 6,7%. Resultado: el microempresario como el caso del comercio por mayor facturación inflacionaria los saltaba de categoría en el monotributo hacia el régimen de responsable inscripto con mayor presión tributaria en contexto de caída de ventas y alzas de costos llevándolos al cierre. Cuatro años después estamos en el mismo escenario para el sector minorista. Para el sector de la producción industrial Pyme el escenario no es mejor por qué a una tasa del 60% solo el 50% de ese universo está inscripto en la ley de promoción pyme y tiene sus cuentas al día con la AFIP a los efectos de acceder a las tasas graciables del Banco Nación. Resultado: imposibilidad de financiar su capital de trabajo, con inflación de costos y caída de ventas el cierre ya no solo es factible sino lo más probable.
CAME se reunió con el presidente Mauricio Macri, Dante Sica (ministro de la Producción) y Mariano Meyer (secretario de Emprendedores y Pymes) a los cuales le manifestó la complejidad que enfrentan las pequeñas y medianas empresas con tasas al 60% y la distorsión que genera Ingresos Brutos en un contexto donde será de difícil eliminación o rebaja previo al acuerdo con las provincias por el presupuesto nacional 2019 siendo este impuesto una de sus únicas fuentes genuinas de recaudación a pesar que en su mayoría ya cuentan con un resultado fiscal positivo.
El Gobierno apuesta a una vez solucionado el frente externo y lograda la pax cambiaria dedicarse al frente interno pre elecciones. Dujovne necesita colaboración por que los dos frentes son muchos para un solo funcionario. La economía interna está muy diversificada por ramas y sectores con problemáticas muy disímiles. Llegó el momento de una medida tras otra para evitar la sangría. Un comercio que cierra es una clase media devenida a pobre. Una industria que cierra son cientos de trabajadores más sin empleo. No es lo mismo entrar en recuperación de la economía con pérdidas de empresarios y trabajadores en el camino que con ellos por qué el rebote potencial es mayor y por qué los costos políticos y sociales son menores. Hay que ser valiente y tomar las medidas antes que el 2018 se convierta en el 2014 tan criticado por Cambiemos en la campaña de 2015.
(*) Analista Económico




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