3 de agosto 2001 - 00:00

De la Rúa inaugura la deslucida Rural

Cuando Fernando de la Rúa ingrese mañana en el predio de la Sociedad Rural Argentina pasará a ser el primer presidente argentino en la inauguración de una muestra rural sin ganado vacuno, ovino o porcino.

Con el fantasma de la aftosa rondando en el predio de Palermo, Fernando de la Rúa se enfrentará a una tribuna diezmada y sólo compuesta por invitados especiales, socios y delegaciones rurales que hasta ayer estaban dudosas de asistir a la hasta ahora tradicional -aunque muy cuestionada-Exposición de Agricultura, Ganadería e Industria Internacional que organiza una de la entidades del campo, la Sociedad Rural Argentina.

Es que ante el cambio de imagen impuesto por la cuestión sanitaria, la pista central de Palermo ya no cuenta con una tribuna «popular», y los organizadores estaban definiendo el tema de seguridad, aunque, ante la gravedad de la crisis económica, lo que pase en la muestra rural queda relegado en segundo plano.

No obstante, De la Rúa aprovecharía su presentación pública para hacer un repaso de las medidas lanzadas para el campo, la más fuerte de las cuales fue anunciada una semana antes de esta presentación en la pista ruralista: la eliminación del Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta y del impuesto a los intereses de los créditos. Curiosamente, De la Rúa y su ministro de Economía, Domingo Cavallo, prefirieron conceder uno de los mayores reclamos del sector agropecuario una semana antes de la inauguración oficial, cuando habitualmente los gobiernos «guardaban» una medida esperada por el sector. Esto hace presumir que no habría anuncios de importancia, sólo un repaso de lo ya presentado, como los planes de competitividad para casi una docena de rubros.

• Mensaje macroeconómico

Pero lo más destacado del discurso de De la Rúa sería un mensaje más volcado a lo macroeconómico, con alusiones a los últimos acontecimientos político-económicos y una respuesta elíptica a Paul O'Neill, el secretario del Tesoro estadounidense, quien criticó a los argentinos y dijo «nadie los forzó a ser lo que son...». Ante un público que no mostrará hostilidad, De la Rúa apurará cifras de cosechas voluminosas, pero no podrá evitar el tema de la aftosa.

Será precisamente la fiebre aftosa, que ante su virulencia impidió el ingreso de animales en la Exposición Rural -por una decisión del SENASA y de la Secretaría de Agricultura, que contó luego con el aval de la Justicia-, el eje del discurso del anfitrión, Enrique Crotto, presidente de la Sociedad Rural Argentina. El ruralista no dejaría pasar la oportunidad de manifestar su disconformismo con la decisión sanitaria del gobierno nacional, aunque se mostraría moderado para no perturbar una relación con el Gobierno de la Ciudad, que tiende a destrabar el problema del tan discutido «pozo», donde Ogden - Rural pretendía construir cines y ahora acordó conformarse con un centro de convenciones.

Con este marco apático para el sector agropecuario, la inauguración oficial de la Exposición Rural volverá a ser un espejo de la relación del campo con el gobierno.

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