En Tokio, primer destino de su gira, el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, les prometió a los tenedores de bonos argentinos que todos los acreedores serán tratados con equidad. Es la duda principal existente hoy en el exterior. Puntualmente, exigen que la quita a aplicar sea pareja para todos, con un pedido: que se incluya en la renegociación a los préstamos garantizados que fueron pesificados. Los más agresivos hasta insisten en que los BODEN e incluso el FMI, el BID y el Banco Mundial también deberían formar parte de ese proceso. Pese a las promesas de equidad lanzadas por Nielsen, los préstamos garantizados (básicamente, en poder de bancos) no serán afectados; tampoco los BODEN.
Dos bancos japoneses comandarán el «grupo consultivo» de los tenedores de deuda argentina en ese país, según informó ayer el Ministerio de Economía. Se trata del Mitsubishi Tokio y del Shinsei Bank, que, además, fueron colocadores durante los '90 de bonos «samurai», es decir, títulos argentinos nominados en yenes.
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Nielsen, junto con el subsecretario de Financiamiento, Sebastián Palla, finalizó ayer el primer tramo de su gira alrededor del mundo para explicar los avances (escasos) que el gobierno argentino está dando para avanzar con la reestructuración de la deuda. Ambos concurrieron a la primera reunión con el grupo consultivo japonés, que se preocuparon por reclamar un «trato igualitario» para todos los deudores. Además, pidieron que se respete el valor nominal de los bonos emitidos por la Argentina, aunque aceptan un alargamiento de plazos y una reducción de tasas.
El funcionario refirmó «la política argentina de establecer un trato equitativo a todos los acreedores, tanto institucionales como privados». Nielsen reiteró, además, que la propuesta formal recién se conocerá el 23 de setiembre, durante la reunión anual del FMI en Dubai. «La Argentina está negociando con este organismo multilateral sus pautas macroeconómicas de mediano plazo, de donde se deduciría la capacidad del pago de la deuda», señaló un comunicado distribuido por el Palacio de Hacienda.
Además, agregó que el gobierno busca establecer «un plan sólido de reestructuración de su deuda en el que se hace hincapié en la importancia de obtener un acuerdo por parte del FMI antes de anunciar cualquier propuesta a los acreedores».
De esta forma, el equipo económico estableció claramente las prioridades de las negociaciones. En primer lugar, se procurará cerrar el acuerdo con el FMI antes del 9 de setiembre, cuando vence un préstamo por u$s 2.900 millones. Una vez que quede definido este compromiso a tres años, se estipulará cuánto del superávit fiscal puede dedicarse al pago de la deuda. Recién entonces, se avanzará formalmente con los acreedores. La gira de Nielsen continuará mañana por Europa. Estará el jueves en Francfort y el viernes en Roma. En el Viejo Continente, se unieron inversores alemanes e italianos en un nuevo grupo negociador, denominado IGOR (International Group of Rome for Argentine Bondholders), que suma deuda por unos 20.000 millones de euros.
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