El déficit fiscal de los primeros nueve meses del año cayó 68%

Economía

La mejora se debe a una suba de ingresos y al bajo piso de comparación con el 2020. El gasto del Presupuesto se incrementó 1,1 billones por encima de lo previsto originalmente. Fuerte suba del 280% en planes de vivienda.

La tarea del ministro de Economía, Martín Guzmán, para poner en orden las cuentas públicas en el primer tramo del año sigue mostrando resultados aún con el incremento del gasto en el segundo tramo del 2021. De acuerdo con el análisis que lleva a cabo la Oficina del Presupuesto del Congreso (OPC), en los primeros nueve meses el saldo negativo del Estado nacional bajó 68% respecto de igual período del 2020. Claro está que el titular del Palacio de Hacienda recibió una ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI), porque se incluyeron $427.401 millones de los Derechos Especiales de Giro (DEG).

Durante ese período el déficit fiscal primario fue de $633.406 millones. Se trata del resultado base devengado. El saldo de caja (que es el que se usa de parámetro en las negociaciones con el FMI) se conocerá hoy por la tarde, y suele tener algunas diferencias aunque sigue la misma tendencia.

Por otra parte, el déficit financiero, que incluye el pago de intereses, fue de $1,1 billón y mostró una contracción del 57,3%.

Según indican los datos de la oficina que depende del Poder Legislativo, entre enero y septiembre los ingresos de la Administración Nacional crecieron 25,4% en términos reales, básicamente por una mejor recaudación del IVA y los $ 427.401 millones provenientes de la asignación de Derechos Especiales de Giro (DEG) que recibió Argentina de acuerdo con su cuota de participación en el FMI. Por otro lado, el gasto primario cayó 3,2%.

Según señala el informe de la OPC, entre los principales rubros del gasto “las jubilaciones y pensiones tuvieron una disminución en términos reales de 7,4% por la aplicación de la fórmula de movilidad a la que están sujeta los regímenes de ANSES”.

Por otro lado, se destaca que “los programas sociales presentaron una disminución en términos reales del 45%, por la eliminación de Ingreso Familiar de Emergencia y el programa de Apoyo al Trabajo y la Producción (ATP)”. Esa baja se compensó parcialmente por el refuerzo presupuestario en otras iniciativas tales como el Potenciar Trabajo, Políticas Alimentarias, las becas Progresar y el REPRO”.

Por otro lado, los subsidios energéticos y gastos de capital lideran las erogaciones en lo que va del año, al mostrar aumentos de 56,9% y 71,9%, en forma respectiva.

“La suba de los ingresos tributarios y de la Seguridad Social están en parte determinados por la baja base de comparación anual, ya que la actividad económica del año anterior estuvo deprimida por el Aislamiento Social Preventivo Obligatorio”, señala la OPC al explicar el resultado.

Un dato relevante es que cayó 25% el pago de intereses de la deuda, debido a la reestructuración de obligaciones en moneda extranjera. Aún así hubo un incremento de desembolsos a organismos multilaterales.

En función de lo que plantea Guzmán respecto a que el programa que lleva adelante no es un clásico “ajuste”, la inversión pública en Vivienda y Urbanismo se incrementó 280% en promedio, por aliento al Procrear y al Fondo Fiduciario de Vivienda Social, señala el informe de la OPC.

En cambio, el análisis del organismo destaca que se produjo una caída de 24,9% interanual en las rentas a la propiedad, básicamente por los menores intereses provenientes del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS).

Para reforzar el concepto del “no ajuste”, la OPC detalla que “el presupuesto inicial del ejercicio aumentó en $1,1 billones, cuyo destino prioritario fueron los programas sociales ($342.160 millones), los subsidios energéticos ($209.061 millones) y la inversión pública ($104.847 millones).

Por otro lado, al 30 de septiembre los gastos totales devengaron $6.9 billones que equivalen 73,2% del crédito presupuestario vigente, nivel superior al registrado en 2020, cuando alcanzó el 66%.

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